29 julio, 2006

La Sombra de TELEVISA

Existe una percepción cada vez más generalizada entre muchos mexicanos de que la cobertura informativa de TELEVISA sobre las elecciones presidenciales del 2006, lejos de ser una cobertura objetiva, neutral e imparcial, estuvo cargada desfavorablemente desde un principio en contra de Andrés Manuel López Obrador y a favor del candidato del partido oficial, Felipe Calderón. Esta percepción ha redundado en manifestaciones como la que se llevó a cabo el viernes 21 de julio del 2006 ante las instalaciones de TELEVISA:





la cual podemos ver documentada en el artículo "Ahora tocó mitin pro AMLO a Televisa y Sabritas" publicado por LA CRONICA el sábado 22 de julio del 2006 que dice lo siguiente:

Seguidores de Andrés Manuel López Obrador realizaron por segundo día consecutivo un mitin afuera de Televisa Chapultepec para demandar que la televisora "deje de favorecer a Felipe Calderón" y "deje de desinformar a la población".

De manera simultánea, otro grupo de simpatizantes de López Obrador bloqueó durante varias horas los accesos a la planta de Sabritas en la colonia El Manto, de la delegación Iztapalapa, y otro más realizó un acto de protesta afuera de las oficinas de varios bancos, cerca de Periférico y Reforma.

Los manifestantes no impidieron el paso a los trabajadores de Televisa. Sólo improvisaron un templete, gritaron consignas a favor del "voto por voto, casilla por casilla" y repartieron volantes y calcomanías con el logotipo de la televisora y la leyenda "¡Di la verdad! ¿Tienes el valor o te vale?".

Los seguidores de López Obrador eran pocos y se mantuvieron afuera de Televisa durante aproximadamente una hora. Una joven se puso en el cuerpo una banda con la palabra "democracia" y se tapó la boca con una calcomanía antes de ser "crucificada".

Durante el mitin uno u otro manifestante tomaba el micrófono para hablar en contra del "fraude electoral" y para exigir el recuento de la elección "voto por voto".

Antes, desde las 7:00 horas, simpatizantes de López Obrador se colocaron afuera de la empresa Sabritas, ubicada entre las calles Fundición y Camino Real y San Lorenzo, en Iztapalapa, y colocaron pancartas con leyendas de "apoyo a la democracia".

Los manifestantes impidieron la salida y entrada del personal por un lapso de dos horas y acusaron a la empresa de "financiar ilegalmente" el "fraude electoral" en favor del candidato panista, Felipe Calderón, y de "contaminar" a la gente con su producto.

Los simpatizantes de López Obrador advirtieron que continuarán con sus acciones de "resistencia civil" entre las que se incluyen bloqueos y concentraciones en empresas "enemigas de la democracia".

Anunciaron que el próximo lunes a las 10:00 horas realizarán un mitin en el Hemiciclo a Juárez y de ahí partirán varios grupos a las oficinas corporativas de Santa Fe para protestar en contra de varias organizaciones empresariales.

Esta manifestación es tan solo el reflejo fiel de lo que una cantidad creciente de observadores ha estado señalando como lo que perciben como una parcialidad manifiesta de TELEVISA en apoyo de uno de los candidatos presidenciales usando (y abusando) de su posesión privilegiada del espectro de radiofrecuencias que se le ha asignado para operar. Veamos lo que nos tiene que decir el conocido articulista Enrique Semo de la revista PROCESO en un editorial suyo publicado del domingo 23 de julio del 2006:

Ante todo, ¿cuál es el reclamo actual de estos ciudadanos que se han volcado a la calle? Desde que se inició la campaña electoral, el gobierno de Fox y la cúpula empresarial (lo que incluye a TELEVISA) quisieron y siguen queriendo fabricar una elección de Estado. El fraude se inició con la intervención descarada del presidente Fox a favor del candidato oficial con medio millón de spots. Siguió con la campaña del miedo. Después del 2 de julio, cobró nueva fuerza con las maniobras del IFE, dirigido por un digno discípulo de Elba Esther Gordillo, y nos quitó a todos la respiración con el albazo de 48 horas durante las cuales el candidato del PAN se declaró ganador y recibió felicitaciones de Fox, de varios presidentes conservadores, con Bush a la cabeza, y de otro socialdemócrata despistado por su servicio diplomático en México. Y ahora comienzan a salir a la luz los elementos de un fraude de grandes proporciones realizado en el terreno de los hechos.

El PAN no pudo resistir la tentación.

Y, guiado por hombres salidos de la reacción neofascista (obvia alusión a la encubierta Organización Nacional del Yunque y sus organizaciones satélites que se han estado apoderando del gobierno de México), por un agente de ventas de Coca Cola (Vicente Fox) y por "genios" de la mercadotecnia que no tenían la menor idea de lo que es México hoy y de lo que es el PAN, hizo lo mismo que el PRI había hecho durante 70 años: una elección de Estado, esta vez con una participación de los grandes empresarios jamás vista. La identidad construída con grandes sacrificios, lo único que la derecha panista había aportado de positivo a la historia del país, el sentido histórico de un movimiento en el cual militaron muchos hombres y mujeres honestos, fue arrojado al caño de la historia como si fuera fétida basura. Les pregunto a los miembros del PAN: ¿Valió la pena? Si Calderón gana la Presidencia, ¿de dónde sacará la legitimidad para gobernar a un pueblo que acabó por ver y comprender lo que pasó? ¿Cómo pagará las enormes deudas contraídas con TELEVISA, las grandes empresas que lo financiaron, la maestra en traiciones Elba Esther Gordillo








, los gobernadores priistas que le pasaron sus votos cautivos a cambio de los excedentes del precio del petróleo, el Sr. Bush que lo reconoció prematuramente y muchos más?


Cuando la "maestra" Elba Esther Gordillo finalmente se despojó de su máscara el 25 de julio del 2006 proclamando en una reunión del SNTE a Felipe Calderón como Presidente electo -tomándose atribuciones que sólo le competen al Tribunal Federal Electoral-, coronando así su traición al PRI en el cual había militado por más de 30 años y del cual fue expulsada después de haberle hecho mucho daño a su pesebre de origen, hubo un conocido Senador priista que observó refiriéndose a Felipe Calderón: "¡Pobre hombrecillo, que de esta manera busca consolidar su conquista del poder, con el apoyo absoluto de traidores -Elba Esther Gordillo- y ultrafanáticos de extrema derecha inspirados en las doctrinas del Nacionalsocialismo alemán -el Yunque- a cambio de lo que seguramente ya están esperando o exigiendo de él!"

Veamos ahora lo que nos dice el connotado editorialista norteño Luis Javier Valero Flores en su artículo titulado "Crisis Política" publicado el 16 de julio del 2006 en EL DIARIO:

Así un buen número de mexicanos no lo quiera ver de ese modo, el PAN y su candidato presidencial, tienen todo el apoyo de los principales poderes fácticos, incluídos -¡Ah, pero si como no!- los poderosísimos grupos empresariales propietarios de los principales medios electrónicos de comunicación (radio y tv) y enfrente tienen a un no menos poderoso movimiento político-social, encabezado por Andrés Manuel López Obrador.

En tanto que el panismo le apostó -igual que en las primeras horas de la noche del 2 de julio- a dar un "golpe de mano", es decir, imponer en la opinión pública la idea de que el triunfador fue Calderón, así ahora, intenta que los mexicanos -y no pocos gobiernos extranjeros- crean que todo está resuelto y que la petición del perredista es sólo porque no se resigna a la "derrota sufrida en las urnas".

Duele obsevar a tan denodados luchadores por la limpieza electoral, como lo han sido los panistas a lo largo de toda su existencia, caer en los mismos argumentos de los gobernantes a los que tanto combatieron. Casi como si se hubiesen clonado repiten la misma argumentación y son apoyados por los mismos a los que, un día, declararon como "enemigos de la democracia", esto es, al monopolio televisivo.

Y esta es una historia aparte. Por supuesto que los simpatizantes de Calderón encontraron altamente reconfortante la entrevista sostenida por el conductor estrella del canal de las ídem, Joaquín López Dóriga, el martes anterior (12 de julio del 2006), pero esa entrevista es la mejor muestra de cómo un periodista pierde todo el profesionalismo para entregarse, de lleno, a sus fobias y filias, las mismas que deben atemperar quienes conducen un noticiero.

De este modo, en medio de la aguda confrontación política, otra vez, los más poderosos medios de comunicación electrónica se salen con la suya. De ahí el lamentable mensaje editorial, final, del programa televisivo que acaparó la atención nacional durante meses, "El privilegio de mandar", en el que TELEVISA expuso su postura: no al recuento de voto por voto".


En el mismo medio EL DIARIO, en la misma fecha, la articulista Renata Chapa dá más detalles sobre la agresiva entrevista emprendida por Joaquín López-Dóriga, en su artículo "López vs López":

Antes de pasar a la evidencia, es conveniente ofrecer algunas precisiones: primera, aunque el estado ideal señala que todo comunicólogo debe ceñirse a un profundo sentido ético y a sobradas habilidades profesionales, sabemos que esto no sucede así.

Aquellos que ocupan una posición que les permite llegar a públicos más numerosos (por aparecer en TV, por presentarse a nivel nacional, por trabajar en la empresa de mayor rating, por ejemplo), también deberían ser más conscientes de su elevada responsabilidad social y conducirse en consecuencia.

Segunda precisión: un periodista fiable no puede asumirse como objetivo. La objetividad, como tal, es imposible de alcanzar. Siempre existirá un sesgo en el abordaje noticioso. No obstante, el comunicador sí debe buscar ser lo más objetivo posible, cuando el género periodístico (la nota informativa, por ejemplo) o el rol desempeñado (entrevistador) así lo demande. Esa es una importante diferencia.

La entrevista de López Dóriga a López Obrador fue la antítesis del par de precisiones citadas. Un choque López vs López. El ánimo persecutorio del conductor y su enojo permearon buena parte del encuentro.

Falta de profesionalismo, poco sentido de la ética, fallas en la búsqueda de la objetividad, el arrebato visceral o la línea periodística impuesta. Estas y otras pudieron ser las causas que llevaron a López Dóriga a enfrentar a AMLO de esa manera. No sé cuál tenga más peso sobre otra. El objetivo es, en todo caso, reflexionar sobre la manera en que su conducta logra moldear opiniones públicas.

Qué sucede cuando un periodista se conduce como inquisidor ante tantos televidentes ávidos de claridad informativa.

Lo siguiente es un extracto de la versión estenográfica de la entrevista. Quienes no tuvieron la oportunidad de verla por TV y darse cuenta del tono en que se hacían las preguntas, podrán tomar su decisión a partir del manejo discursivo y la manera en que se toman los turnos para hablar:

JLD: ¿Qué les pasó?

AMLO: No, pues, este, yo sostengo que ganamos la elección. A pesar de todo el aparato del Estado, y de todas las trampas que hicieron. Eso es lo que yo sostengo, por eso estoy pidiendo que se abran los paquetes electorales, que se cuenten los votos ...

JDL: ¿Todos?...

AMLO: Todos. Es muy importante, Joaquín. No se puede...

JLD: ¿Los 41 millones de votos?...

AMLO: No se puede decir...

JLD: Perdón, ¿quién los va a contar?

AMLO: El Tribunal en este caso. Es una petición que estamos haciendo. Podría decidir quién debe contarlos, puede ser el IFE, con la participación de los partidos, de observadores. Está de por medio, la estabilidad política del país, y desde luego, la democracia...

JLD: Pero si ya ha descalificado al IFE, ¿cómo el IFE va a contar ahora?...

AMLO: Por eso, con la participación de los partidos y de los observadores, o que lo haga el propio Tribunal, quien sea. Esas son cuestiones secundarias. Aquí lo fundamental...

JLD: Yo creo que es muy importante, quién los va a contar...

(...)

AMLO: Y aprovecho aquí, para decir Joaquín, tu programa lo ven muchos mexicanos, aprovecho para decirle a la gente: yo tengo un problema de comunicación, nos cuesta a nosotros comunicarnos...

JLD: Ah, ¿si? Y cuándo te descubriste -con todo respeto- que tenías un problema de comunicación, porque ésa, sí es una novedad de Andrés Manuel.

(...)

AMLO: Estoy seguro, gané, que no te quepa duda; aunque esa sea mi palabra, ¿eh?. Es mi palabra y a mí no me gusta mentir. O sea tú puede tener otra idea...

JLD: No. Yo, Andrés Manuel, yo tampoco miento, ¿eh?

AMLO: No, sí, no, no. Yo no estoy diciendo que seas... tienes divergencias conmigo, o sea tienes una manera distinta de pensar. Yo te digo: Yo gané la elección, o sea sin duda, si no, no lo diría. Entonces, en el caso...

JLD: Escúchame, yo no tengo divergencias. Yo estoy planteando, yo soy periodista, yo no soy militante, ni hago periodismo de militancia, ni soy fiscal, ni defensor, ni juez, ni abogado, ni parte en esto, ¿eh?...

AMLO: Y yo te contesto, Joaquín, y te contesto y que bueno que me das la oportunidad para aclarar todas estas cosas ante la opinión pública y aprovecho también para hacer un llamado a los medios de comunicación, que aguanten las presiones y que no nos cierren los espacios...

JLD: Fíjate, llevas 18 minutos en esta entrevista...

AMLO: Ah, y voy a venir la semana próxima porque me vas a invitar de nuevo...

JLD: Y me estás diciendo que abra los espacios. Nadie ha estado aquí 18 minutos, Andrés Manuel.


Esta entrevista en la cual López Obrador recibió un trato francamente hostil como lo deja entrever el anterior intercambio de expresiones, ocurrió en el mismo canal de televisión dentro del mismo noticiero nocturno en donde el mismo conductor seis días antes recibió con trato sumamente afable a Felipe Calderón, quien prácticamente fue proclamado en TELEVISA por el mismo Joaquín López-Dóriga como el Presidente electo de México, según lo deja en claro el historiador Adolfo Gilly en su artículo publicado en el periódico LA JORNADA el 8 de julio del 2006, en donde dice lo siguiente:

Lo que en la noche del 6 de julio pudimos ver por televisión fue inolvidable. El locutor Joaquín López Dóriga hizo una larga entrevista al candidato presidencial del PAN, Felipe Calderón, como si fuera el presidente electo, cuando éste todavía no ha sido calificado como tal por el Tribunal Federal Electoral y está impugnado por su adversario, el igualmente candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador, que obtuvo una votación casi igual a la de Calderón.

Televisa, el superpoder al cual hace unos meses todos los partidos le regalaron la más graciosa concesión (la "ley Televisa"), hizo saber a decenas de millones de espectadores a quién consagra como presidente y a quién no. En buen mexicano, esto se llama albazo (o, también, pago de favores recibidos).


A continuación haremos una ampliación de los comentarios hechos por el editorialista Luis Javier Valero Flores en el periódico EL DIARIO, tomando unos extractos del artículo de José Gil Olmos titulado "La Intolerancia", publicado en la revista PROCESO el mismo 12 de julio después de que Joaquín López-Dóriga entrevistó en su programa EL NOTICIERO del modo más cordial y afable posible al presunto triunfador (¿?) de las elecciones presidenciales del 2006. Felipe Calderón:

La Intolerancia
José Gil Olmos
PROCESO

México, DF, 12 de julio (apro).- El pasado viernes 7 a las nueve de la noche, sin ninguna explicación, Televisa canceló de ultima hora una entrevista con Andrés Manuel López Obrador.

Aunque ya se tenía confirmada, la conversación con Joaquín López Dóriga fue cancelada sin ninguna explicación, cerrando así la oportunidad de conocer las impugnaciones que el tabasqueño ya tenía preparadas, entre ellas las grabaciones de Elba Esther Gordillo y Pedro Cerisola con el gobernador priista de Tamaulipas, Eugenio Hernández, haciendo proselitismo a favor de Felipe Calderón.

Cuatro días después se realizó la entrevista, pero más que un cuestionamiento, López Dóriga hizo una serie de acusaciones y juicios en contra del perredista, al que acusó de intentar anular la elección, con lo que se evidenció el arranque de una campaña mediática en contra del tabasqueño.

En la concentración en el Zócalo capitalino, López Obrador pidió a los medios no cerrar sus puertas a la información que se viene generando sobre las irregularidades que se registraron en el 2 de julio y que son parte de los alegatos que la coalición Por el Bien de Todos ha presentado ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF). Era evidente que para entonces ya empezaba a expresarse la "alineación" de los medios con el poder en turno.

La preocupación del candidato presidencial era más que justificable debido a los signos de intolerancia que en su contra "y de sus seguidores" se están expresando en distintos sectores sociales y en algunos medios de información, entre ellos los periódicos Reforma, Crónica, los programas radiofónicos de Pedro Ferriz de Con y Oscar Mario Beteta, y en Televisa.

El programa cómico de Televisa, "El privilegio de mandar", dio una muestra de este ambiente de intolerancia en su última emisión. Rompiendo el hilo conductor que venían desarrollando de mofarse de todos y cada uno de los personajes políticos, esta vez se lanzaron a la yugular de López Obrador, exigiéndole que abandonara su derecho constitucional de presentar sus pruebas de irregularidades en el resultado electoral del 2 de julio.

El mensaje, obviamente tuvo que ser aprobado por los dueños de la empresa, Bernardo Gómez y Emilio Azcárraga Jean, quienes en distintos momentos han demostrado su aversión hacia López Obrador y su simpatía interesada por el PAN y Felipe Calderón.

Los enconos expresados en las calles y plazas públicas de los calderonistas-panistas en contra de los seguidores de López Obrador, a quienes tildan de "resentidos", "nacos", "pobretones", etc., han sido motivados desde hace tiempo por la guerra sucia de spots que desplegaron el PAN, los empresarios y algunas agrupaciones de derecha, que pagaron millones de pesos para mostrar imágenes de guerrilla, violencia y caos, malamente vinculadas al PRD y la izquierda.

Algunos de estos medios, principalmente Televisa, se encargaron de difundir estos mensajes cargados de un alto contenido de resentimiento ideológico y clasista, los cuales llegaron a tierra fértil.

El presidente Vicente Fox también ha abonado este terreno de odio. Su expresión desafortunada, de llamarles renegados a los que piden la revisión del proceso electoral, evidencia su aversión personal hacia López Obrador y lo que representa socialmente.

La obsesión en contra de López Obrador no es nueva en Fox, y mucho menos en su esposa Marta Sahagún. Pero las expresiones públicas de este odio apenas comenzamos a descubrirlas y, sobre todo, a sopesarlas en su contexto político y social, pues a partir de la campaña electoral comenzó a manifestarse, con todo el poder de la Presidencia, provocando el encono social que hoy resentimos.

La caricatura que el cartonista Hernández hizo de López Obrador, que fue utilizada en miles de pegotes y playeras, en la que se ve al tabasqueño alzando el dedo pulgar en señal de triunfo, fue modificada por panistas anónimos.

Resulta que el mismo dibujo de López Obrador aparece en la pantalla pero, al momento de levantar el pulgar, se presenta una explosión en su cara, acto seguido aparece nuevamente el rostro del candidato presidencial perredista con un disparo en la frente. Con un hilo de sangre escurriendo en el rostro, ejecutado, el cuerpo del tabasqueño va cayendo hasta que desaparece.

Tal vez para muchos esto no es grave, porque se trata únicamente de una broma pesada. Sin embargo, la escena de la ejecución es de por sí preocupante. El mensaje es de una violencia que rebasa los límites de la confrontación verbal que hasta ahora habíamos presenciado. La broma revela hasta dónde están llegando los odios sociales y el peligro de que el clasismo y el racismo se manifiesten de manera violenta. Y eso no ayuda a nadie.

Hasta ahora los niveles de intolerancia se han presentado con mayor fuerza entre los simpatizantes de Felipe Calderón, al menos es lo que hemos visto en televisión. Las burlas de los panistas, las expresiones del presidente Fox llamando renegados a los inconformes con el resultado electoral, sólo están generando más odios entre los grupos sociales que supuestamente fueron derrotados. Las actitudes del equipo calderonista, principalmente de Juan Molinar Horcasitas, ninguneando al adversario político, tampoco ayudan.

Dice el historiador Lorenzo Meyer que después de esta elección, México está viviendo una situación similar a la del siglo XIX, cuando se enfrentaban liberales contra conservadores. De alguna manera es una situación similar, salvo que ahora la historia es distinta y la confrontación está rebasando los niveles de la tolerancia y nos acercamos peligrosamente a los límites de la violencia social.


Así como estos editoriales de muestra, se podrían citar otros cientos, todos coincidiendo en el trato amistoso y favorable dado por TELEVISA en todas sus entrevistas a Felipe Calderón, contrastado con las entrevistas agresivas emprendidas dentro de la misma empresa en contra de López Obrador, todo en el marco de una nefasta cuan lamentable intervención de TELEVISA en la sucesión presidencial del 2006, pero ello se llevaría un libro de varios cientos de páginas, motivo por el cual deberá bastar aquí con estas citas.

Por su parte, Joaquín López-Dóriga, en su programa radiofónico que tiene en la empresa Organización Radio Fórmula -cuyos propietarios son su Presidente Rogelio Azcárraga Madero y su Vicepresidente Ejecutivo Jaime Azcárraga Romandía y cuya parcialidad manifiesta a favor de Felipe Calderón a través de otros "comentaristas" como Oscar Mario Beteta y Enrique Campos Suárez pocos ponen ya en tela de duda- se ha quejado de haber estado recibiendo una gran cantidad de correos electrónicos acusándolo de estar victimizando al candidato presidencial del PRD y estar cien por ciento del lado del candidato oficialista. Como es su costumbre, López-Dóriga ha repelado indignado ante esta andanada de correos de sus radioescuchas jurando y perjurando que él siempre ha sido y seguirá siendo de lo más imparcial, de lo más objetivo y de lo más neutral que pueda haber (bueno, en esto no será ni López-Dóriga ni TELEVISA quienes tengan la última palabra; será la historia la que a final de cuentas rinda su veredicto final sobre la honestidad informativa con la que López-Dóriga dice haberse manejado toda su vida, sobre todo en el proceso electoral del 2006, algo de lo cual él mismo está dejando un amplio rastro que no puede ser editado como ocurre con los noticieros y las novelas de TELEVISA).

Independientemente de lo que pueda decir de sí mismo Joaquín López-Dóriga a favor suyo, lo cierto es que la empresa televisora para la cual trabaja como conductor estrella en el programa EL NOTICIERO se ha visto afectada en el pasado por una pésima imagen como empresa manipuladora de la opinión pública al servicio incondicional de los gobernantes en turno (antes el PRI, hoy el PAN). Tal es la percepción que dejó en el teleauditorio otro conductor que lo precedió en el mismo noticiero que hoy ocupa, cuya salida definitiva de TELEVISA fue lo que le permitió a López-Dóriga disfrutar del espacio informativo que ahora dirige. Nos referimos, naturalmente, a Jacobo Zabludovsky, el conductor estrella del programa "24 Horas" que tiempo después vino a ser substituído por "El Noticiero" que hoy conduce López-Dóriga. De hecho, la salida definitiva de Jacobo Zabludovsky de TELEVISA fue un evento que seguramente fue recibido con agrado por los accionistas de la empresa, dada la pérdida de prestigio y credibilidad sufrida por Jacobo Zabludovksy como consecuencia de las mentiras pro-gobiernistas que caracterizaron a su noticiero "informativo", práctica que terminó siendo heredada dentro de TELEVISA en parte por su propio hijo Abraham, motivo por el cual ambos terminaron siendo conocidos como "los mentirovskys".


Antecedentes

Lo que hoy conocemos como TELEVISA tuvo sus orígenes el 18 de septiembre de 1930 como una modesta estación de radio en la Ciudad de México, la empresa XEW-AM, inagurada en el Cine Olimpia propiedad de Emilio Azcárraga Vidaurreta, que pronto sería conocida como "La voz de la América Latina desde México", logrando una buena aceptación tanto por la calidad de los artistas que se dieron a conocer a través de ella (Cri-Cri el "grillito cantor" tuvo aquí sus orígenes) como por sus radionovelas. Originalmente, esta empresa era un medio de diversión y entretenimiento, sin pretensiones de actuar como jilguerillo oficial ensalzando al gobernante en turno cantándole loas y maquillando los yerros del régimen de partido único que padecía México en aquél entonces dándole a la vez un apoyo incondicional al sucesor a la Presidencia desde el momento en que era "destapado". Aunque bajo la vigilancia continua de la censura ejercida por la Secretaría de Gobernación, esta era una censura que en aquél entonces estaba limitada a cuidar de los límites de "la decencia y la moral", cuidando que no se transmitieran al aire palabras altisonantes y majaderas a las que es tan afecto el grosso populo mexicano.

A principio de la década de los cincuentas, cuando los primeros aparatos televisores en blanco y negro ya se estaban popularizando en la Ciudad de México, comenzaba a operar el Canal 2 fundado el 10 de mayo de 1951 por Azcárraga Vidaurreta. Independientemente, nacía el 18 de agosto de 1952 el Canal 5, fundado por el inventor de la televisión a colores, el Ingeniero Guillermo González Camarena. La fusión de estas dos empresas con el Canal 4 fundado el 31 de agosto de 1950 por Rómulo O'Farrill dá origen a la empresa Telesistema Mexicano, el nombre que TELEVISA tenía en aquél entonces.

A partir de la década de los sesentas, y muy especialmente a raíz de los sucesos trágicos de la matanza estudiantil en la Plaza de las Tres Culturas en Tlatelolco en 1968, la auto-censura ejercida por TELEVISA en sus noticieros, elaborada al gusto de la dictadura priista que padecía el país en aquél entonces, se vió reforzada enormemente. Hubo muchos sucesos que ocurrieron en la matanza de 1968 que jamás fueron transmitidos al aire por TELEVISA. La mayor parte de las fotografías y películas tomadas por los reporteros y camarógrafos que TELEVISA tenía presente en el lugar de los hechos no sólo fueron ocultadas del pueblo de México, sino que fueron destruídas casi en su totalidad o entregadas libremente a los agentes de la Secretaría de Gobernación encargados del encubrimiento de la matanza. Lo poco que TELEVISA aún conserva en su hemeroteca de aquellos días no es más que un minúsculo e insignificante porcentaje de lo mucho que tenía. Tomas de camiones militares repletos de cadáveres de estudiantes y ciudadanos ordinarios, tomas de soldados disparando a quemarropa a mujeres y niños, tomas de jóvenes malheridos arrojados a vehículos blindados para ser llevados con destino desconocido (presumiblemente al Campo Militar Marte) a los cuales nunca más se les volvería a ver, evidencia documental importante que podría haber servido ahora para fincar cargos en contra de un régimen represor por los delitos de genocidio, todo eso se perdió irremisiblemente. Es aquí cuando TELEVISA manifiesta plenamente su horrible faz como una empresa al servicio de los intereses del gobierno a cambio de los privilegios recibidos en las concesiones de radio y televisión con los que era privilegiada.

Aunque la empresa TELEVISA nace en su forma "moderna" entre el mes de diciembre de 1972 y el mes de enero de 1973 como Televisión Vía Satélite, S.A. (casi cinco meses después de la muerte de su fundador Azcárraga Vidaurreta), en realidad este no fue más que un cambio de nombre para un viejo lagarto ya vinculado íntimamente al sistema político que le permitía operar como un monopolio a cambio de su apoyo pleno. El amasiato de TELEVISA con el gobierno de México fue puesto en evidencia por el mismo dueño de la empresa, el "Tigre" Emilio Azcárraga Milmo, cuando afirmó en un festival de la Guelagetza que TELEVISA era priista. En pocas palabras, confirmó que el principal medio de comunicación en México estaba al servicio incondicional de la dictadura hegemónica que padecía el país bajo la bota del entonces invencible Partido Revolucionario Institucional.

Fue en la década de los ochentas, muy específicamente a partir del manejo de los sucesos electorales ocurridos en los estados de San Luis Potosí, Chihuahua y Guanajuato, cuando la empresa llegaría con una crisis de credibilidad a la década de los noventas por su manejo político de la información, una crisis de credibilidad de la cual hasta la fecha no ha podido recuperarse. Y con las denuncias y críticas que está enfrentando a raíz de su actuación en los procesos electorales del 2006, TELEVISA enfrenta en el 2006 una crisis similar a la que a partir de 1986 la llevó a consolidar una mala fama entre muchos mexicanos que aún no olvidan ni perdonan lo que ocurrió en aquellos tiempos.


El Caso Jacobo Zabludovsky

La parcialidad manifiesta de TELEVISA en los procesos políticos electorales de México tuvo su máxima expresión en la figura de su conductor estrella, Jacobo Zabludovsky Kraves:





La historia de Jacobo Zabludovsky tiene su origen el 7 de septiembre de 1970 cuando entró en operaciones en el Canal 2 de la Ciudad de México un noticiero informativo que sería el más relevante en la historia del México de aquél entonces: 24 Horas. (Este noticiero nocturno era transmitido de lunes a viernes de las 22 a las 23 horas y el sábado de las 19:30 a las 20 horas, complementado por el noticiero Hoy Mismo transmitido durante la mañana de lunes a sábado de las 7 a las 11 horas y el domingo de las 10 a las 11:45 horas, así como el noticiero 24 Horas de la Tarde transmitido de lunes a sábado de las 14 a las 14:30 horas.) Y sería precisamente Jacobo Zabludovsky quien estaría al frente de este espacio informativo durante casi 28 años.

La "línea editorial", la cobertura sesgada dada por TELEVISA a través de Jacobo Zabludovsky al manejo de las noticias sobre todo lo que sucedía al interior del país, está bien resumida en el artículo "La nueva política de masas de la derecha mexicana: Un vistazo a Televisa" publicado en el libro "TELEVISA: El Quinto Poder", en donde podemos leer lo siguiente:

Los setenta son la década de despegue económico y organizativo de Televisa. Hasta entonces dedicada exclusivamente a los programas de espectáculos y deportes, la empresa comienza a transmitir noticiarios ambiciosos, partiendo de la idea de que las noticias también pueden entretener. Nace así 24 HORAS que pronto gana una indudable influencia política. Los personajes públicos, gobernantes inclusive, prefieren llamar a "Jacobo" en lugar de aparecer en los medios de comunicación oficiales. Televisa cambia, también por esos años, sus normas para elaborar programas. Hasta entonces su principal negocio consistía en la venta de tiempo de transmisión, que era adquirido por agencias de publicidad, las cuales producían los programas de mayor audiencia contratando además estudios y personal técnico con la misma empresa. Esta práctica se suspendió cuando Televisa decidió centralizar y ejercer la producción, a fin de tener un mejor control sobre el contenido de los programas, pero sobre todo para quedarse con las ganancias que, hasta entonces, obtenían las agencias que fungían como intermediarias entre la empresa de televisión y los patrocinadores comerciales. Tal actitud, si se observa dentro del panorama de modificaciones ocurridas durante esos años, forma parte de una estrategia para monopolizar la producción, para controlar el desarrollo tecnológico y para concentrar el poder político que la televisión significa.

Ante el crecimiento incontrolado y abundante de Televisa, se han levantado diversas voces -sobre todo sindicatos y partidos de diversos signos, así como estudiosos de la comunicación-. La mayor parte de ellos advierte la influencia negativa de esta empresa, cuyo funcionamiento no obedece a más criterios que el de los intereses políticos y mercantiles de sus patrocinadores.

El apoliticismo, que posiblemente era sólo aparente pero que deslindaba -en su discurso público- los ámbitos donde Televisa quería influír, no existe más. Sus afanes de hacer política, para intervenir en diversos espacios de la vida social, son sistemáticos y claros. La novedosa y manipuladora -aunque por eso, eficaz- forma de quehacer político que significa la convocatoria para que el público acuda en masa a sus programas en espacios abiertos constituye una importante forma de influencia.

A mediados de abril de 1984, un grupo de industriales, encabezado por los dueños de Televisa, formalizó la creación de la firma "Libre Empresa, S.A.", con el propósito de adquirir todas las empresas propiedad del Estado, a excepción de las instituciones bancarias. Este grupo pretende desplegar (una) intensa campaña ideológica y publicitaria para impulsar los principios de la libre empresa, pero, sobre todo, busca debilitar el área nacionalizada de la economía mexicana. En estos planes no hay casualidades. No es gratuito que al frente de "Libre Empresa S.A.", estén Televisa y sus principales accionistas. El surgimiento de esta alianza fue dado a conocer públicamente por el periodista Manuel Buendía, dos días antes de ser asesinado, en mayo de 1984. (Nota: Manuel Buendía no sólo acababa de dar a conocer esta conjura agrupando a los más poderosos empresarios de México, también acababa de revelar al pueblo de México en su columna "Red Privada" la existencia de un grupo ultrafanático de extrema derecha operando desde la Universidad Autónoma de Guadalajara, los "Tecos", del cual se proponía dar más detalles sobre los planes de estos neo-Nazis fanáticos para la conquista absoluta del poder político en México. Algunos investigadores de renombre sostienen que, dados que los intereses de la extrema derecha mexicana están íntimamente ligados a los grandes intereses financieros de México -los dueños del negocio educativo Universidad Autónoma de Guadalajara encabezados por el "Teco Mayor" Antonio Leaño Alvarez del Castillo son el mejor ejemplo de ello-, ambas fuerzas se conjuntaron para ordenar la eliminación de Manuel Buendía con el fin de impedir que los demás detalles aún no revelados de ambas conjuras pudiesen seguir saliendo a la luz. Estos poderosos financieros, que no representan ni siquiera a la milésima parte de los auténticos empresarios mexicanos, operan ahora a través del Consejo Coordinador Empresarial que tan importante papel jugó en la guerra sucia y en la campaña de miedo montada con la colaboración plena de los fascistas de nuevo cuño dispuestos a todo con tal de no soltar el poder.)


Sin embargo, los mundos de fantasía creados por los editores de TELEVISA serían estremecidos duramente por otros acontecimientos que pronto sacudirían al país, consecuencia directa del despertar cívico de una ciudadanía harta del corrupto régimen de partido único. La situación haría crisis en 1986, cuando se consumó en el estado de Chihuahua lo que tal vez haya sido uno de los fraudes electorales más descarados en la historia del México moderno.

Pocos cuestionan ya que en julio de 1986, cuando se jugaron las elecciones para la gubernatura en el estado de Chihuahua, se cometió un fraude tan burdo como gigantesco, el resultado de una elección de Estado que buscó imponer al candidato priista Fernando Baeza Meléndez por encima del candidato panista (estamos hablando de los tiempos en los que el PAN era oposición, de los tiempos en los cuales el PAN era la víctima de estos operativos de Estado); un fraude presuntamente ordenado directamente desde la Presidencia de la República por el nefasto burócrata Miguel de la Madrid Hurtado (el mismo que dos años después, en julio de 1988, ordenó otro fraude de Estado con la famosa "caída del sistema" para despojar al candidato de la izquierda Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano de su triunfo con el fin de imponer al igualmente nefasto Carlos Salinas de Gortari). En este proceso crucial, TELEVISA al servicio incondicional de la Presidencia de la República jugó un papel importante para tratar de crear ante el resto de México una realidad completamente diferente a la que se estaba viviendo en el estado de Chihuahua. Mientras que en la franja fronteriza los puentes internacionales fueron bloqueados por varios días y la noticia era radiada no solo por los Estados Unidos sino también por toda Europa y por toda Asia, Jacobo Zabludovsky en su noticiero "24 Horas" ocultó por completo este tipo de noticias limitándose a "informar" (un término más adecuado sería desinformar) diciendo que en Chihuahua todo estaba "tranquilo", en "completa calma", en "completa paz", y entonces (al igual que como hoy lo hace en relación con el candidato oficialista Felipe Calderón) pedía "respeto" al voto ciudadano (un "voto" obtenido con tácticas fraudulentas) apuntalando el presunto triunfo del candidato priista con entrevistas realizadas a otros priistas prominentes, cerrándole las puertas por completo a las voces de la oposición. Sin embargo, pese al manejo tan torcido de la información dado por TELEVISA al asunto, la voz fue corriendo de boca en boca de que en Chihuahua estaban sucediendo cosas importantes que TELEVISA estaba ocultando, de que en Chihuahua el PRI había perdido por vez primera en su historia la gubernatura de un Estado y pese a ello se estaba imponiendo por la vía del fraude electoral a un político que había salido derrotado. (Nota: estamos hablando de una época en la que todavía no había Internet.)

Sin embargo, al tratar de ocultar lo que estaba sucediendo en el estado de Chihuahua en 1986, TELEVISA cometió un error fatal. A diferencia de otros estados situados en el sur de México (como Nayarit, Oaxaca y Tabasco) en donde el gobierno podía ejercer una censura rígida de la información a través de la Secretaría de Gobernación, en Chihuahua por ser un estado colindante con los Estados Unidos de Norteamérica los reporteros de los estados de Texas y Nuevo México solo tenían que cruzar la línea divisoria para recoger las noticias y los testimonios de lo que estaba sucediendo en México, y a estos bien pagados reporteros extranjeros no había forma de corromperlos, y mucho menos de amenazarlos. Y al llevarse la noticia y radiarla por los canales de televisión norteamericanos, las señales de televisión entraban libremente a la zona fronteriza mexicana, con la resultante de que muchos mexicanos estaban sintonizando los canales de televisión norteamericanos (pese a que las noticias eran dadas en el idioma inglés) para enterarse de las noticias que los canales mexicanos se estaban rehusando a proporcionar. En pocas palabras, para estar enterado de lo que sucedía en México, había que procurar las noticias fuera de México. Este error de cálculo lo pagaría TELEVISA a un costo altísimo con la erosión total de su credibilidad, enfangada con un desprestigio que la empresa jamás había experimentado desde sus modestos inicios en una radiodifusora en la Ciudad de México.

El impacto negativo sobre la credibilidad de TELEVISA lo podemos ver en la siguiente estampilla que estuvo circulando por millares pegada a la correspondencia, pegada a los billetes de curso legal, pegada a los parabrisas de los carros, en fin, pegada a todo tipo de lugares, inclusive los más inimaginables (use el lector su imaginación):





Tras el fraude electoral cometido en julio de 1986 en el estado de Chihuahua, la erosión en el prestigio de TELEVISA aparejada con una pérdida irreversible en sus niveles de popularidad llevó a la empresa a tomar una medida extrema: considerar deshacerse de su conductor "estrella" Jacobo Zabludovsky, enviándolo al exilio fuera de México con el fin de presentarle a los norteamericanos la "realidad" (oficial, al gusto del gobierno de México, naturalmente) sobre lo que sucedía en México. Y para quitárselo de encima en un momento en que la credibilidad del otrora conductor estrella estaba rodando por los suelos arrastrando consigo la popularidad de TELEVISA, Emilio Azcárraga decidió hacerle una proposición "irresistible" a Zabludovsky. Le ofreció nombrarlo gerente general de los servicios informativos de la empresa Spanish International Network.

Esta cadena televisiva fundada en 1961 por Azcárraga Vidaurreta era en todos respectos el equivalente de TELEVISA operando en territorio norteamericano, inclusive transmitiendo su programación en idioma español (fue la primera cadena de televisión en hacerlo en dicho país). Sin embargo, lamentablemente para Zabludovsky, llegó a Miami precedido por su mala fama como propagandista oficial del gobierno unipartidista de México a través del consorcio TELEVISA, y si algo no toleran en los Estados Unidos es la presencia de alguien que trata de utilizar al territorio norteamericano para diseminar en un medio público de comunicación lo que consideran puras mentiras y propaganda oficial. En cuanto llegó Zabludovsky a Miami para tomar posesión de su rimbombante puesto, le estalló a TELEVISA una poderosa bomba que en su soberbia no habían creído que les pudiera estallar. Era tal el poderío y tal la impunidad con la cual operaba el monopólico emporio de TELEVISA en territorio nacional que sobrestimaron sus propias capacidades fuera de México, en donde el gobierno de México no podía hacer nada para apuntalar a TELEVISA como lo hacía en México con la cadena usual de contubernios.

Dejaremos que la historia sea continuada por la publicación mensual CINCEL (Año 1, Número 2, Noviembre de 1986):

SOLO 24 HORAS LE QUEDAN A ZABLUDOVSKY EN LOS E.E.U.U.
De la cadena SIN Televisa puede salir "Hoy Mismo"
(Nótese el irónico y burlón juego de palabras, usando los títulos de los noticieros nocturno 24 Horas y matutino Hoy Mismo de TELEVISA en aquél entonces.)

En su primera edición CINCEL, lo dió a conocer en Exclusiva. El caso de Jacobo Zabludovsky en los Estados Unidos ha trascendido los pasillos en las oficinas que albergan al cuerpo de reporteros que elabora el "Noticiero Nacional" que transmite la cadena de televisión hispana SIN, de la que el conductor del programa mexicano de noticias "24 horas" quiso convertirse en jefe.

Así es, en uno de los más ambiciosos planes de Televisa: Exportar su línea informativa subjetiva y parcial a los Estados Unidos, el 10 de septiembre pasado (1986), llegó hasta el centro informativo de la cadena SIN, el periodista Jacobo Zabludovsky. Miami en el estado norteamericano de Florida, era el destino, la sede y su próximo trabajo. Por decisión de Emilio Azcárraga (Milmo), Don Jacobo se convertiría en el jefe de reporteros y editores del programa de noticias en español, llamado "Noticiero Nacional" y que transmite la cadena SIN a los 17 millones de hispanos que viven en los Estados Unidos.

Sin embargo, la llegada de Zabludovsky a la mesa de información que dirige el periodista cubano Gustavo Godoy, ha causado gran polémica en los principales círculos del periodismo hispano, como lo son Los Angeles, Chicago, Nueva York, y Miami, y donde han aparecido diferentes comentarios advirtiendo el peligro que representa la llegada de "un hombre que es la negación del periodismo objetivo, serio, disciplinado" comentaba Claudio Campuzano en el artículo que Cincel le reprodujo en su edición pasada.

Nace la corriente de rechazo

Los comentarios de rechazo hacia Zabludovsky, que crearon el jefe de las páginas editoriales del periódico "Noticias del Mundo" Claudio Campuzano e Ignacio Molina del mismo periódico, se ha extendido y generalizado en los principales medios de comunicación en la Unión Americana. "Casi nadie cree lo que dice Zabludovsky. Esto es porque Zabludovsky y sus jefes de TELEVISA están demasiado cerca de los líderes políticos de México y del cada vez más corrupto sistema que ellos controlan", escribió Frank de Olmo en Los Angeles Times. "Esta reestructuración está envuelta en un sarape mexicano propiedad de un gobierno cada día más preocupado por su imagen en los Estados Unidos", escribió Guillermo Martínez, en el Miami Herald.

Lo consideran Vocero del Gobierno

Ya en nuestra edición pasada comentábamos que los principales cargos que contra Zabludovsky y TELEVISA se ventilan, son el manejo parcial que hicieron de la información generada por las elecciones en el estado de Chihuahua, y que desde luego en los Estados Unidos se conocieron a través del Noticiero del SIN, que difundió con toda libertad y oportunidad, marcando un contraste significativo con TELEVISA.

Además, la personalidad de Zabludovsky ha sido cuestionada por unos y defendida por otros; para la mayoría el problema estriba en la credibilidad de Zabludovsky. "No hay que permitir que el noticieron SIN caiga en el formato pueblerino y chabacano que Jacobo Zabludovsky presidió con su labor en 24 HORAS" ha comentado Campuzano en su defensa a los que elaboran actualmente el noticiero.

Para Claudio Campuzano, en una entrevista que concede a Proceso el problema no gira en someter a un juicio personal a Zabludovsky, sino en tratarse de un asunto "De dignidad Profesional" para el gremio de los que en Estados Unidos no quieren tener otro "24 Horas".

La íntima relación de TELEVISA con el Gobierno Mexicano, y su vinculación estrecha en el manejo de la información sobre los asuntos de trascendencia, son del conocimiento de los periodistas hispanos.

Quiso ser jefe de un gran equipo: No pudo

El "Caso Zabludovsky" se origina cuando éste se retira del programa que por 16 años condujo en la televisión mexicana: "24 Horas".

El retiro de Zabludovsky de su noticiero, así lo confiesa en una entrevista que le hizo el propio Noticiero SIN, "es con el propósito de fundar en los Estados Unidos una agencia de información (¿?) denominada ECONOTICIAS (Empresa de Comunicaciones Orbitales) que después cambiaría de nombre a Videovisa". En aquella entrevista, sólo que ahora cambiados los papeles, Zabludovsky es el entrevistado y es un joven conductor de Noticiero Nacional el que le pregunta: "Lic. Zabludovsky, se dice que esta agencia será controlada por el gobierno, que su información será parcial al PRI en México". A lo que Zabludovsky responde: "Le agradezco que me haga esa pregunta (¿?), pues así me permite explicar una inquietud despertada por el nacimiento de esta agencia. Se trata de un periodismo al que se asocia el que quiera y desde luego, que si su información será parcial, pues nadie se va a inscribir. Nosotros sabemos que el televidente es inteligente, que quiere que le llegue la verdad y desde luego que eso nos proponemos hacer".

Afortunadamente el Director de "Noticiero Nacional" el periodista cubano Gustavo Godoy comprendió la peligrosidad de tal incorporación y se mostró renuente a pactar con los ejecutivos de Televisa.

Proceso entrevista a Godoy, y el periodista de 23 años de experiencia en la televisión americana responde: "Cuando indagamos en qué consistiría esa agencia de noticias, la primera respuesta que se me dió -declara Godoy- fue que tendríamos una reunión el 8 de septiembre, en Nueva York, para hablar sobre el asunto" y agrega: "Al hablar sobre el Noticiero y la Agencia dijo que el problema básico es lacredibilidad.

La credibilidad es el problema

Credibilidad es el problema de Zabludovsky en los Estados Unidos. Es un viejo y experimentado director de noticieros en México que está fuertemente identificado con el Gobierno del Presidente Miguel de la Madrid" escribió Nohn Norheimer en The New York Times.

La realidad es que la agencia al incorporar a "Noticiero Nacional" a su servicio, trataba de controlar la información que México genera.

La visita que tuvo Jacobo -la primera y única- a las oficinas del SIN era con el carácter de un nuevo ejecutivo de SIN y de Director del programa noticioso, la protesta que encontró hizo dar a los dueños de TELEVISA un giro en la jugada y presentar a Zabludovsky como el promotor de una "Agencia Internacional de Noticias".

PROCESO recoge el suceso

En un amplio reportaje, la revista PROCESO que dirige Julio Scherer García, ahonda en el caso Zabludovsky, a través de entrevistas con los principales protagonistas de los hechos -excepto Jacobo, por negarse- el periodista Carlos Marín presenta la misma imagen que CINCEL dió a conocer, sólo que a un mes de distancia. Con similares titulares, el reportaje narra: A Zabludovsky no se le cree por considerarlo vocero del gobierno. En los Estados Unidos no quieren otro "24 Horas".

El reportero inicia con una crónica de la llegada de tan distinguido periodista a los Estados Unidos. El 10 de septiembre último (1986), la llegada de un Rolls Royce a la calle séptima de North West, casi esquina con la 22 de Miami, Florida, provocó un bullicio desusado, debido a que la zona no es precisamente turística, ni los parroquianos están acostumbrados a ver allí excentricidades.

Del automóvil descendió Jacobo Zabludovsky, el nuevo ejecutivo del principal sistema informativo de televisión en español de los Estados Unidos, quien ese día iba a conocer su nuevo equipo de trabajo.

Luego de recorrer las instalaciones de una sola planta y de platicar con algunos de sus atónitos empleados, el exdirector de noticieros de TELEVISA trepó su Rolls ... y no ha vuelto a pararse en el lugar.

Ausente, pero muy presente

Zabludovsky no ha regresado a SIN no porque sus planes hayan cambiado, sino porque el mismo reportaje de PROCESO lo advierte, ahora don Jacobo, está más presente en los Estados Unidos que nunca. De él se ocupan ahora, decenas de articulistas de los más variados periódicos hispanos, que advierten la personalidad y el contenido de las noticias que Zabludovsky puede transmitir.

Sólo "24 Horas" le quedan, puede regresar "Hoy Mismo"

Lo cierto es que Zabludovsky ahora está, como atina el reportaje de PROCESO por lo pronto, en el aire. Pero de fuera de cuadro. Ni Videovisa, ni "24 Horas" ni SIN, la realidad se ha impuesto en los Estados Unidos para TELEVISA. Ahora ya no podrán reivindicar la imagen del Gobierno Mexicano en el extranjero, al menos mientras todavía existan periodistas tan celosos de su profesión y su deber. Como esos hispanos que le han dado "24 Horas" a Zabludovsky para que "Hoy Mismo" regrese a dar sus "noticias" después de este breve comercial de sus "patrocinadores".


Tras un paro general de labores de los periodistas que iban a estar bajo las órdenes de Jacobo Zabludovsky en Miami, y la amenaza de un paro general de empleados que de haber prosperado habría enviado a la ruina a la sucursal de TELEVISA en los Estados Unidos, Jacobo Zabludovsky se vió obligado a regresar hincado de rodillas a México, el único lugar del mundo en donde le podían tolerar sus mentiras radiadas al aire al gusto del régimen. (Por razones obvias, todas estas noticias de enorme interés público jamás fueron dadas a conocer por TELEVISA.) Pero para no dar la imagen de que el ex-conductor "estrella" de TELEVISA regresaba derrotado, humillado y despreciado por la comunidad hispana de un país realmente democrático, Zabludovsky no fue reinstalado de inmediato en su noticiero nocturno, sino que su patrono protector Emilio Azcárraga Milmo ordenó que -en justo pago a sus servicios como un "incondicional" de la empresa- se le abriera una puerta falsa con un programa de entrevistas, ECO, desde el cual eventualmente fue reinstalado de manera muy forzada en su viejo programa de noticieros nocturnos, para seguir haciendo aquello en lo cual Zabludovsky era un experto consumado: desinformar, distorsionar, o de plano ocultar la verdad detrás de la noticia.

El papel nefasto de TELEVISA en relación a los acontecimientos ocurridos en 1986 en Chihuahua dejaron una cicatriz profunda en el consorcio descrita claramente en el prólogo a la segunda edición del libro "TELEVISA: El Quinto Poder", del cual citaremos los siguientes párrafos:

La insistencia de Televisa en divulgar una idea de entretenimiento sustentada a menudo en la chabacanería, la desinformación y la estulticia incluso, ha propiciado la búsqueda de nuevos esquemas para hacer televisión y que se traducen en algunas experiencias de la TV auspiciada por el gobierno federal, así como en nuevos y promisorios intentos de televisión pública, a nivel regional, en diversos sitios del país. La orientación conservadora o el sesgo parcial y descontextualizado que han asumido sus principales noticieros, le merecieron a Televisa críticas dentro y fuera del país, por ejemplo a propósito del proceso electoral en Chihuahua durante 1986.

En parte por esos motivos y también debido a desacuerdos internos sobre la manera de conducir sus negocios, a mediados de 1986 tuvo lugar en las cúpulas de Televisa una escisión que se tradujo en el alejamiento de su hasta entonces presidente, Emilio Azcárraga Milmo, quien se dedicaría entonces, según se dijo, a atender, desde el extranjero, los negocios internacionales de Televisa. Pareció terminar, así, la férrea e internamente casi indisputada conducción de la dinastía Azcárraga. Pero eso no ha significado que la orientación de Televisa sea realmente nueva, ni en la calidad de sus programas ni en su contenido educativo, informativo o cultural. Para iniciar los cambios, Televisa quedó a cargo de Miguel Alemán Velasco, quien asumió la presidencia del consorcio en agosto de ese año, dicho funcionario ofreció una política de apertura que buscaba una imagen más flexible, de menor intransigencia, pero que en un principio, al menos, encontró un reiterado escepticismo en el mundo político y cultural. La pretendida metamorfosis de Televisa también ha tropezado con la incapacidad interna de esa empresa para renovarse. Uno de los cambios más importantes dispuestos por la administración de Alemán Velasco había sido el desplazamiento del equipo encabezado por Jacobo Zabludovsky en la conducción de los principales noticieros. Sin embargo, menos de seis meses después de haber dejado 24 HORAS, ese periodista vuelve a hacerse cargo de la información del consorcio. (Nota: Miguel Alemán Velasco es uno de los poderosos financieros mexicanos a los que ya se hizo mención con anterioridad al hablar sobre el asesinato de Manuel Buendía. Como es bien sabido, su padre fue el Presidente de México Miguel Alemán Valdés, el paradigma clásico de la putrefacción moral que floreció al amparo de la dictadura ejercida por el PRI durante siete décadas. Miguel Alemán Valdés empezó como miembro de la clase media mexicana, pero cuando concluyó su Presidencia había amasado una fortuna tal que su hijo quedaría convertido en uno de los hombres más ricos de América Latina. El dilema de tener que aclarar plenamente ante el pueblo de México el origen de la cuantiosa fortuna familiar acumulada tras el paso de su padre por el poder así como el tener que aclarar sus presuntas relaciones con gente ligada a la extrema derecha de México posiblemente fueron los motivos para que Miguel Alemán Velasco decidiera retirarse de la contienda presidencial. Simple y sencillamente, en su familia tienen demasiada cola que les pisen.)


Reinstalado en su puesto, Jacobo Zabludovsky nuevamente se dedicó de lleno a desinformar al pueblo de México desde su importante noticiero como si nada hubiera cambiado. Sobre esto el conocido historiador y profesor universitario Samuel Schmidt nos dice lo siguiente en su libro "Amenaza y Oportunidad: Los Nuevos Retos de la Democracia Mexicana":

Las noticias se cubren o se editan desde la perspectiva de lo que al gobierno le gustaría oír, en lugar de reportar o comentar objetivamente lo que sucede. Algún caricaturista dibujó un cartón genial donde Harp Helú, después de ser liberado (de un secuestro), aparece en una entrevista con Zabludovsky y le comenta que en los más de cien días de secuestro no se enteró de lo que sucedió en el país, porque sus captores solamente lo dejaban ver su noticiero.

El escándalo que llevó a la brutal caída de Jacobo Zabludovsky en los Estados Unidos fue la consecuencia directa de que, tras haber estado operando impunemente como un monopolio desinformativo en México tratando de quedar bien en todo momento con el Estado y con el partido oficial, los dueños de TELEVISA creyeron que podían hacer lo mismo en un país de larga tradición democrática como los Estados Unidos. De los yerros en los que ha incurrido TELEVISA, este quizá ha sido el peor de su historia, y a larga terminaría costándole el control de la empresa Spanish International Network que terminaría convirtiéndose en Univisión con TELEVISA como accionista minoritario, para luego ser eliminada por completo del panorama.

Jacobo Zabludovsky eventualmente enfrentaría la muerte de su protector el "tigre" Emilio Azcárraga Milmo, sucedido a su vez por su hijo Emilio Azcárraga Jean, quien no se sentía tan comprometido como su padre a estar cobijando a este desinformador público de tan pésima reputación que con su necia persistencia en difundir la "verdad oficial" continuó arrastrando a TELEVISA al despeñadero. Hasta que en 1998 llegó a su fin la larga relación de Jacobo Zabludovsky Kraves con TELEVISA tras 27 años de servicio ininterrumpidos, evento precedido por su bien ganada mala fama internacional como propagandista oficial y distorsionador de las noticias, una mala fama que jamás se pudo quitar de encima pese a las múltiples preseas con las que ha sido galardonado por sus "valiosas contribuciones" al oficio del periodismo. Herencia permanente de su legado es un famoso estribillo muy popular en varios estados de la República Mexicana que adaptado a melodías diferentes dice:

TELEVISA, no me informas,
no te veo, no me importas.

Aunque el sesgo no-oficial que se le ha querido dar a la salida abrupta de Zabludovsky de TELEVISA es que supuestamente abandonó voluntariamente su cargo como conductor del noticiero informativo nocturno en protesta porque TELEVISA no consideró a su hijo Abraham como su sucesor en la conducción del noticiero nocturno, varias versiones dadas por empleados que laboran en TELEVISA indican que Zabludovsky fue prácticamente echado a la calle (eso sí, con "mucha dignidad") por la enorme preocupación que estaba causando la caída constante de TELEVISA en los niveles de captación de teleauditorio. Sea como haya sido, el "jilguerillo oficial" descubrió que no sólo no le era indispensable a TELEVISA, ni siquiera le era necesario, yendo a parar a la estación radiofónica del grupo Radio Centro con una cobertura nacional muchísimo menor a la que llegó a tener el desacreditado Zabludovsky en sus tiempos de gloria.

De cualquier modo, la salida definitiva de Jacobo Zabludovsky llegó demasiado tarde para poder permitirle a TELEVISA el poder recuperar aunque fuese una parte de la caída substancial que sufrió en su popularidad por lo que muchos televidentes juzgaron como un manejo torcido en su contenido informativo, televidentes que optaron mejor por cambiar de canal pasándose al competidor más fuerte de TELEVISA, Televisión Azteca, el cual logró convencer a su creciente teleauditorio de ser más imparcial y más honesto en su manejo de la noticia. Puesto desde esta perspectiva, TELEVISA fue culpable en gran medida de la pérdida que sufrió en sus propios ratings, una pérdida de la que jamás se pudo recuperar del todo. Una pérdida que ahora con su creciente impopularidad en lo que muchos ven nuevamente como un manejo torcido de la información a favor del partido gobernante está haciendo que de nueva cuenta muchos de sus televidentes estén decidiendo sacar a Joaquín López-Dóriga, a su programa EL NOTICIERO, y a TELEVISA en general, fuera de sus aparatos televisores con el simple expediente de accionar unos cuantos botones en el control remoto de sus aparatos.


El Mundo según TELEVISA

Cualquier mexicano que se haya nutrido única y exclusivamente del contenido informativo proporcionado por los noticieros de TELEVISA ha sido posiblemente uno de los hombres más desinformados del mundo, porque es un mundo en el que inclusive después de la caída del PRI brilla la "verdad oficial". Sólo en fechas recientes ha comenzado a transmitir al aire -muy tardíamente- cosas que en su momento ocultó, si es que aún puede encontrar algo en su hemeroteca que haya sobrevivido a la destrucción llevada a cabo por sus propios censores y editores. Entre los numerosos ejemplos que se podrían citar de la "verdad histórica" según TELEVISA, mencionaremos los siguientes tres:

* En la matanza estudiantil de 1968, los muertos y desaparecidos no pasaron de los cien. El Presidente Gustavo Díaz Ordaz, actuando responsablemente, se vió obligado a ordenar la represión para "salvar" al país de los "agitadores comunistas" que querían desestabilizar al país.

* En las elecciones llevadas a cabo en México, sobre todo en los tiempos en los que Miguel de la Madrid Hurtado fue Presidente, no hubo fraude electoral en ninguna de las elecciones. El PRI ganó todas esas elecciones limpiamente. Los bloqueos de las carreteras y los puentes internacionales así como las movilizaciones y las marchas masivas de ciudadanos en protesta por los presuntos fraudes electorales eran cosas que simple y sencillamente no estaban ocurriendo, y si ocurrían no eran reportadas porque no valía la pena dar la noticia de estas cosas, por tratarse de pequeñas minorías indignas de ser tomadas en cuenta por TELEVISA.

* Miguel Alemán Velasco fue un Presidente honrado a carta cabal, tan honesto, que no hace falta explicar el origen de su cuantiosa fortuna familiar que le permitió a su propio hijo llegar a convertirse en presidente ejecutivo de la misma TELEVISA. Estos enriquecimientos inexplicables son para TELEVISA cosas tan intrascendentes que no vale la pena ni siquiera mencionarlas. "Don Miguel" y su hijo son personas tan respetables, de la alta sociedad, que TELEVISA jamás pondrá en tela de duda la honorabilidad y honestidad de ambos.

Un alto ejecutivo de TELEVISA, haciendo gala de la soberbia que caracteriza al emporio, podría responder con lo siguiente: "Vamos, ¿es esto todo lo que se tiene que mostrar en contra de TELEVISA? ¿No hay nada más que valga la pena mencionar?" A lo que se le podría responder: claro que lo hay. Se trata de un ejemplo extremadamente fuerte. Se trata de un Presidente mexicano, acusado desde el extranjero de estar saqueando al país. La noticia fue un suceso mundial ocurrido en 1984. Pero el auditorio cautivo de la entonces monopólica TELEVISA jamás se enteró de esto, porque TELEVISA simple y sencillamente le echó tierra a este asunto tan importante y de interés extraordinario para todos los mexicanos en aquél entonces. Se trata de un artículo publicado el martes 15 de mayo de 1984 por el rotativo THE WASHINGTON POST (el mismo periódico cuyos reportajes sobre el escándalo de Watergate llevaron a la caída del Presidente norteamericano Richard Milhous Nixon), el cual se reproduce íntegramente (traducido al español, claro está) a continuación:

MÉXICO HACE MILLONARIOS A SUS PRESIDENTES
Jack Anderson

El Presidente Mexicano Miguel de la Madrid quien tiene programada una entrevista con el Presidente Reagan en la Casa Blanca el día de hoy, ha amasado una fortuna de muchos millones de dólares desde que tomó posesión, de acuerdo con documentos clasificados (confidenciales) de fuentes de inteligencia en los Estados Unidos.

El auto-enriquecimiento es una tradición entre los presidentes Mexicanos; también podría ser perfectamente legal y bajo las leyes en México.

El salario presidencial es un secreto, y la única regla del partido dominante en México (PRI), según uno de sus miembros, es: "No tocar a la cúspide".

Quizás en deferencia a la precaria situación financiera de su país y a la pobreza extrema de su gente, se cree que De la Madrid ha recolectado un "salario" secreto mucho más modesto que el de sus predecesores. De todos modos, es enorme.

Una fuente de alto nivel en la administración con acceso a reportes secretos de inteligencia le dijo a mi asociado Dale Van Atta que en una serie de transacciones en los cuatro meses después de que tomó posesión en Diciembre, 1982, De la Madrid metió de 13 millones a 14 millones (de dólares) en un banco suizo.

Otra fuente con acceso a datos de la CIA (Central Intelligence Agency- Agencia Central de Inteligencia) y de la Agencia Nacional de Seguridad (National Security Agency) citó un reporte el Otoño pasado, basado en intercepciones por cable de transacciones bancarias internacionales, que ponen el monto total de "las ganancias" de De la Madrid durante su presidencia en un mínimo de 162 millones (de dólares).

En la CIA, el período presidencial de seis años es referido sarcásticamente como el "paracaídas dorado" que lleva a cada presidente en forma segura a una fortuna considerable.

Esfuerzos para conseguir a De la Madrid para obtener sus comentarios no tuvieron éxito, pero un vocero de la Embajada Mexicana dijo que la información de inteligencia de los Estados Unidos estaba equivocada, "fuera de toda consideración".

Indicó que De la Madrid ha estado montando una campaña agresiva en contra de la corrupción (bajo el rimbombante lema "renovación moral").

Eso, también, es una venerada tradición presidencial en México. El predecesor de De la Madrid, José López Portillo, llevó a cabo el mismo ritual, llamando a la corrupción "el cáncer de México".

Sin embargo, López Portillo, quien ejerció su mandato durante los días turbulentos de la corta prosperidad petrolera de México, amasó una fortuna personal. De acuerdo con estimaciones de la CIA, sacó una cantidad increíble de unos mil millones a unos tres mil millones de dólares.

El símbolo de la fortuna de López Portillo es una lujosa propiedad de 130 kilómetros cuadrados (32 acres) que contruyó dominando desde lo lejos a la Ciudad de México. Es conocida como "La Colina del Perro", en referencia al enunciado de López Portillo de que "pelearía como un perro" para defender la caída del peso. (Nota: La primera periodista en denunciar valerosamente esta enorme cuan insultante propiedad construída en afrenta a un pueblo empobrecido por las devaluaciones al peso dejadas por López Portillo fue Manú Dornbierer, en un famoso artículo publicado por la revista SIEMPRE!, el cual apareció casi al mismo tiempo que otro igualmente histórico artículo publicado por la revista PROCESO el 13 de septiembre de 1982, y aunque nunca lo mencionó de nombre en su artículo, había suficiente información dentro del mismo para deducir que el corrupto político propietario de ese lujoso conjunto habitacional aún en construcción era el mismo Presidente de la República, José López Portillo, motivo por el cual la periodista sufrió el acoso prolongado de agentes de la Secretaría de Gobernación con caras de pocos amigos. Y como siempre, de estas cosas como la "Colina del Perro" no tuvo absolutamente nada que decir TELEVISA cuando el escándalo estalló gracias al artículo de Manú Dornbierer. Al menos no cuando López Portillo aún era Presidente.)

Mientras que muchos de sus compatriotras viven en casas de adobe o en chozas de lámina corrugada, López Portillo y su familia tienen baños de mármol y de oro, de acuerdo con reportes de la prensa en México.

Algunos pisos están hechos de jade; uno de ellos es transparente, con un modelo detallado del Acrópolis a través del mismo.

El gobierno de México instaló una planta de energía para lo que una revista en México (obvia alusión al artículo aparecido en la revista PROCESO) llamó la "fortaleza medieval amurallada mirando sobre la Capital". La agencia de obras públicas gastó 33 millones (¡de dólares!) en la carretera de acceso, drenaje, y líneas de agua para la propiedad de López Portillo.

La generosidad del ex-presidente se extendió, según reportes, inclusive a una funcionaria de alto nivel en el gobierno, la cual se decía era su amante.

La casa de ella se dice que es tan grande que uno de los closets mide 8 metros por 30 metros y tiene un mezzanine.

Pese a lo descarado del enriquecimiento de López Portillo en su cargo, fuentes Americanas y Mexicanas dudan que alguna vez será el objeto de la campaña de limpia de su sucesor.

En cambio, De la Madrid se ha movido en contra de algunos funcionarios del régimen presidencial anterior, incluyendo al jefe previo del monopolio petrolero nacional y el jefe anterior de la policía de la Ciudad de México.

El mismo día en que apareció el artículo estalló un escándalo a nivel mundial, por tratarse de señalamientos directos en contra de un Presidente aún en funciones, basados en documentos clasificados de inteligencia norteamericana. Y el Presidente mexicano calló, sin decir nada al respecto, sin tratar de defenderse. En lo que respecta a TELEVISA, lo más que llegó a saber su televidente ordinario en esos días a través de sus noticiarios (a través de Jacobo Zabludovsky) era que algunos funcionarios importantes del gobierno de México estaban saliendo a la defensa del Presidente De la Madrid. Pero como no decían específicamente en contra de qué se le estaba defendiendo, como el artículo jamás fue dado a conocer al pueblo de México a través de TELEVISA (vamos, ni siquiera un resumen del mismo; es más, ni siquiera se mencionó a la fuente del mismo) el teleauditorio quedó en ascuas. Los televidentes se rascaron la cabeza preguntándose el por qué de tanto alboroto. De nueva cuenta, para poder obtener la noticia, era necesario recurrir al exterior, salir del país, y adquirir en el extranjero todo eso que estaba prohibido ver y escuchar a través de TELEVISA.

Se pueden citar muchos otros ejemplos similares, pero tratar de hacerle entender todo esto a TELEVISA, tratar de hacerle entender a sus ejecutivos que TELEVISA ha obrado muy mal y en forma muy deshonesta en lo que al manejo de la información se refiere, es como tratar de enseñarle el abecedario a un borrico o como tratar de pedirle peras al olmo. Lo mismo aplica para los dueños de la empresa Radio Fórmula así como todos sus bien pagados informadores y desinformadores.

Y por cierto, para la tan cacareada promesa que estuvo haciendo el Partido Acción Nacional por muchos años en el sentido de que si llegaba al poder metería a la cárcel a todos los políticos corruptos que saquearon al país, podemos confirmar que José López Portillo murió tranquilamente en cama el 17 de febrero del 2004 a sus 83 años de edad, sin que nadie en el gobierno de Vicente Fox le tocara un solo pelo. Y Miguel de la Madrid sigue gozando en la más absoluta impunidad todo aquello que haya logrado amasar en su sexenio.

Sin embargo ... ya entrado el tercer milenio, en la Secretaría de Gobernación circula una anécdota cuya autenticidad no ha podido ser confirmada pero que muy probablemente sea cierta. Al poco tiempo de que Vicente Fox fue instalado como Presidente de México en diciembre del 2000, consumando la salida del PRI de Los Pinos que Miguel de la Madrid como Presidente quizo evitar a toda costa por medio de fraudes electorales, a muchos les consta que Miguel de la Madrid estuvo muy activo en los primeros meses del gobierno foxista moviéndose por todos lados haciendo todo tipo de comentarios y declaraciones, tratando de intervenir nuevamente en la política mexicana con el prestigio que le daba el ser un ex-Presidente de México. Empezaba a crearle problemas al recién instalado gobierno panista en el poder. Pero Miguel de la Madrid no sabía con quién se estaba metiendo. Desconocía la naturaleza de las fuerzas poderosas operando detrás de Vicente Fox que le habían permitido llegar a la Presidencia (las mismas fuerzas responsables del cuestionable triunfo de Felipe Calderón en el 2006). Y según lo cuenta la anécdota, Miguel de la Madrid fue entrevistado por "un personaje muy importante" de la Secretaría de Gobernación, que no sólo le mostró el artículo arriba citado del WASHINGTON POST, sino que también le mostró las copias de los documentos norteamericanos clasificados a los que hace referencia el artículo, detallando todos las minucias de las transacciones bancarias que convirtieron a Miguel de la Madrid en un multimillonario. Y tras esta entrevista, Miguel de la Madrid enmudeció, dejó de hacer declaraciones a la prensa, dejó de crearle "problemas" a la derecha instalada en el poder. ¿Fue esto un preludio del espionaje telefónico y las videograbaciones que caracterizarían al gobierno foxista, actos llevados a cabo con el fin de silenciar o destruír políticamente a los opositores? El único que puede saberlo a ciencia cierta es el mismo Miguel de la Madrid y el "personaje muy importante" que lo haya "entrevistado". De lo que sí podemos estar absolutamente seguros es que, de ser cierta la anécdota, jamás lo sabremos por los noticieros de TELEVISA.


TELEVISA y la Organización Nacional del Yunque

Las relaciones de TELEVISA con la derecha mexicana, antes de que el PAN accediera al poder en el año 2000, no siempre han sido de lo más cordiales, como lo demuestra el caso de César Coll Carabias, el alcalde panista de Guadalajara (¡de Guadalajara tenía que ser, precisamente la cuna del núcleo duro de la ultraderecha mexicana!), quien en 1993 -antes de ser llevado a la alcaldía de Guadalajara con la ayuda de una cantidad generosa de aportaciones provenientes de los sectores conservadores que dan forma y rostro a la ultraderecha jalisciense- encabezó un moralista "linchamiento de aparatos de tele", protestando en contra del "hedonismo" de TELEVISA. En este singular evento, Coll Carabias y sus seguidores llevaron a cabo la destrucción de varios televisores ante las instalaciones de TELEVISA-Guadalajara. (No fue este el único evento de este intolerante sujeto en sus agresiones a la prensa, como lo demuestran los reportajes de otros incidentes violentos en los que ha estado involucrado, y pese a ello fue premiado posteriormente con los puestos de Secretario de Administración del Estado de Jalisco por el Gobernador panista Alberto Cárdenas Jiménez y Subdirector General de Administración de la Comisión Nacional del Agua.)

Sin embargo, estas escaramuzas son eventos de bajo nivel. Porque en los niveles superiores, en donde se mueven miles de millones de dólares, los intereses de los grandes financieros mexicanos, incluída TELEVISA, coinciden plenamente con lo que les ofrece la extrema derecha mexicana. Asustándolos con su propaganda de corte anti-comunista, la extrema derecha les ofrece protección de lo que abiertamente llama "la amenaza del marxismo-leninismo que acecha a la libre empresa con la incautación de todas sus fortunas y propiedades" y que, en contacto más estrecho, identifica con lo que llama "la gran conspiración judía-masónica-comunista para apoderarse del mundo". No importa que las falsedades sobre las cuales descansan estas teorías estrafalarias estén siendo expuestas a la luz del día, convirtiendo a la propaganda neo-Nazi de los extremistas mexicanos en un esqueleto descarnado. Mientras que tras bambalinas puedan seguir asustando a los grandes financieros con el petate del muerto, algo en lo cual son muy adeptos, lograrán encontrar el apoyo que más les importa, el apoyo económico. De aquí es precisamente de donde salió buena parte de los ríos de dinero que estuvieron alimentando primero la campaña presidencial de Vicente Fox en el 2000, y seis años después la campaña presidencial de Felipe Calderón en el 2006, como si no le bastase al PAN los dineros que estuvo recibiendo del IFE -dineros del pueblo de México- para su sostenimiento y expansión desmesurada como partido político.

En el caso de TELEVISA, la extrema derecha espera -y ha obtenido- una protección casi absoluta para que su presencia en el escenario político nacional -e internacional- no cause el escándalo que debería haber producido, para que pueda pasar desapercibida pese a su cada vez mayor injerencia en la vida política de la Nación. Cualquiera que busque en las hemerotecas de TELEVISA un buen documental sobre las actividades encubiertas de la organización neo-fascista "Tecos" de la Universidad Autónoma de Guadalajara, o sobre cómo la Organización Nacional del Yunque terminó apoderándose de las estructuras superiores del Partido Acción Nacional, saldrá con las manos vacías. El mundo, según TELEVISA, es un mundo en el que no existe la extrema derecha mexicana, es un mundo en el que no existen los "Tecos" de la UAG (a excepción del equipo de futbol creado por la UAG para desviar la atención del verdadero significado de la palabra), es un mundo en el que no existe el Yunque, pese a que su terrible presencia se siente y se palpa en muchos ámbitos de la vida nacional. Este es el mundo, según TELEVISA. Algunos dirían que esto se debe en gran parte a que es ya tal el poderío amasado por la extrema derecha mexicana encubierta que todo mexicano en sus cinco sentidos debería tenerles miedo y evitar hacer cualquier mención sobre estas organizaciones criminales siniestras, las cuales tienen ojos y oídos por doquier que actúan como la vigilante mirada de un "Gran Hermano". Pero independientemente de que haya el factor miedo o no, los altos ejecutivos de TELEVISA posiblemente se han creado una falsa sensación de seguridad al confiar en que, con la ultraderecha en el poder, las inversiones de la empresa estarán protegidas. Después de todo, en caso de que la izquierda pudiera ascender al poder, ¿no tendrían razón los dueños de TELEVISA en temer que la empresa pudiese ser nacionalizada en justo castigo al nefasto papel desinformador desempeñado por los noticieros de la empresa? Puesto de esta manera, para TELEVISA hay más razones para asociarse con la derecha que con la izquierda. El problema es que la derecha clásica, representada por el panismo tradicional de antaño, está siendo desplazada por la extrema derecha recalcitrante. En los altos niveles de la política mexicana, ya no se trata de escoger entre una opción de izquierda y una opción de derecha. Se trata de escoger entre una opción de izquierda y una opción de ultraderecha que actúa en forma encubierta. Y estos últimos, en su esencia básica, no son más que una bien organizada pandilla de criminales, la muestra de lo que una minoría bien organizada dispuesta a recurrir a la traición, a la infiltración y la mentira puede lograr.

La alerta sobre el enorme peligro que representa la extrema derecha encubierta para México no vendrá de TELEVISA. No vendrá de ninguno de sus noticieros. Sobre esto, de TELEVISA no se puede esperar absolutamente nada. ¡Y vaya que TELEVISA no pierde oportunidad alguna para presentarse a sí misma como una empresa nacionalista que quiere contribuír a la prosperidad de México! Aunque realmente, tomando en cuenta su negro pasado, ¿se podría esperar otra cosa de esta empresa?



El Sucesor de Jacobo

De Joaquín López-Dóriga, el sucesor de Jacobo Zabludovsky, es mucho lo que se podría decir. Veamos primero lo que tiene que decir de él Rafael Rodríguez Castañeda en su libro "Prensa Vendida":

Un reciente Premio Nacional de Periodismo, Joaquín López-Dóriga, terminó de mala manera su paso por Canal 13. Conductor del programa noticioso Siete Días, fue cesado por el Director Pedro Ferriz Santa Cruz, en medio de acusaciones de dispendio y aprovechamiento financiero personal de sus programas de comentario. Director de Noticias de Canal 13, López Dóriga aprovechaba su conocida relación amistosa con el presidente López Portillo para manejar en forma autónoma, a su capricho, el área a su cargo.

En su calidad de conductor estrella de EL NOTICIERO de TELEVISA, Joaquín López-Dóriga ha tenido buen cuidado de no repetir los mismos errores que le costaron su salida del Canal 13. Y se presume que ha hecho todo lo que TELEVISA espera de él. Todo, absolutamente todo. De lo contrario habría sido reemplazado sin miramientos por otro.

Por mucho que Joaquín López-Dóriga quiera defender o justificar a la empresa televisora para la cual trabaja, lo cierto es que tiene mucha cola que le pisen, y no estamos hablando ya de su pasado remoto, sino de su negro presente. Aquí citaremos un ejemplo muy específico que tiene que ver con la sucesión presidencial del 2006. Tiene que ver con dos spots contratados por una organización autollamada "Compromiso Joven", cuyo vocero "oficial" es Rodrigo Ruiz, y por el Consejo Coordinador Empresarial (CCE). Cabe mencionar que "Compromiso Joven" no es más que otro de los frentes creados a instancias de la ultraderechista Organización Nacional del Yunque, la cual mueve las redes detrás de los escenarios. Resulta que la contratación de los spots transmitidos por "Compromiso Joven" y por el Consejo Coordinador Empresarial era ilegal, ya que estas dos organizaciones son organizaciones PRIVADAS, y la ley electoral establece claramente que es competencia exclusiva de los partidos políticos la contratación de tiempos para la inserción de propaganda electoral. En efecto, el Artículo 48 del COFIPE (Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales) dice claramente en su primer párrafo: "Es derecho exclusivo de los partidos políticos contratar tiempos en radio y televisión para difundir mensajes orientados a la obtención del voto durante las campañas electorales, conforme a las normas y procedimientos que se establecen en el presente artículo. Los candidatos sólo podrán hacer uso de los tiempos que les asignen su partido político, o coalición, en su caso, de conformidad con lo previsto en el artículo 59, párrafo 1 inciso c)". Aquí la ley es bastante clara al respecto. Tanto "Compromiso Joven" como el Consejo Coordinador Empresarial sabían perfectamente que al contratar tiempo de aire en TELEVISA para la transmisión de estos spots a cadena nacional, se estaba incurriendo en una violación descarada de la ley. Pero no sólo ellos sabían que estaban violando la ley. También TELEVISA sabía perfectamente que se estaba violando la ley al cederles a estos organismos privados tiempo privilegiado de aire para la transmisión de mensajes con contenido político en plena campaña presidencial. Ciertamente, TELEVISA se pudo haber negado terminantemente a radiar esos spots en temporada electoral, argumentando a su favor, con la ley en la mano, que tales anuncios eran una violación flagrante de la ley. Pero no lo hizo. Y la ganancia económica a ser obtenida por TELEVISA por la transmisión de tales anuncios no puede ser justificada en modo alguno para haberlos radiado al aire, porque el monto de una fuerte multa podía exceder con creces cualquier ganancia económica que pudiese obtener TELEVISA con su participación en el ilícito. Claramente, la motivación de TELEVISA para haber radiado esos spots nunca fue una motivación de carácter económico. Fue una motivación de carácter político. Todo con tal de obtener aunque fuese de modo ilegítimo ese miserable margen de ventaja del 0.58% con el que se pretendería proclamar unos cuantos días después a Felipe Calderón como Presidente electo de la República.

Y de este comportamiento ilegal, contumaz, de TELEVISA, reincidiendo en sus vicios de antaño, Joaquín López-Dóriga jamás tuvo crítica o comentario alguno que hacer al respecto cuando el ilícito se estaba cometiendo. Se puso un tapón en la boca, como en su tiempo se lo puso Zabludovsky. Y es que, como se dice en México: "el que paga, manda", o "donde manda capitán, no gobierna marinero". De cualquier modo, seguramente López-Dóriga espera un juicio histórico más benevolente sobre su actuación como conductor de noticieros de TELEVISA que el que ya cayó sobre su defenestrado predecesor.

Sobre ésto último, un hecho digno de mención a favor de Joaquín López-Dóriga es que después de que la afamada escritora Elena Poniatowska recibió una andanada de duros ataques del presidente nacional del PAN y Yunquista de línea dura Manuel Espino (a raíz de unos spots en televisión en donde ella apareció pidiéndole al PAN un cese a su campaña difamatoria de guerra sucia en contra del candidato del PRD Andrés Manuel López Obrador), y a sabiendas de que ella apoyaba al candidato perredista, salió en defensa de ella a nombre suyo y sus colaboradores en su noticiero nocturno en contra de los ataques y amenazas que Poniatowska estaba recibiendo de la derecha ultrafanática. (Los desvaríos del máximo exponente del Yunquismo en México Manuel Espino llegaron al extremo de querer vincular -sin presentar pruebas, como acostumbra hacerlo la extrema derecha- a López Obrador con el narcotráfico internacional. Esta es precisamente la clase de gente con la cual se enfrentó López-Dóriga al salir a la defensa de Poniatowska, lo cual le dá gran mérito a su acción que se supone espontánea y lo cual convierte un juicio histórico sobre su persona no en un simple asunto de blanco y negro sino en un complejo esbozo multicolor.)


TELEVISA bajo la Mira

Aquí no se hará ninguna defensa de las acusaciones y las imputaciones que se le hacen a TELEVISA. Esta empresa ya tiene para ello a un ejército de informadores y desinformadores a su servicio que pueden radiar todo lo que a los directivos de la empresa les venga en gana. TELEVISA se puede defender sola, no necesita quien la defienda.

Sin embargo, a raíz de la percepción negativa que muchos mexicanos tienen de TELEVISA por lo que consideran un manejo torcido de la información, ocultando cosas que estima que el pueblo de México no debe conocer o que no está preparado para conocer (como la existencia de la Organización Nacional del Yunque y la penetración que está llevando a cabo en todos los estratos superiores de la sociedad mexicana) a la vez que maquilla la realidad favoreciendo a unos y satanizando a otros sin darles derecho de réplica, TELEVISA tendrá una oportunidad dorada para tratar de enmendar su deteriorada imagen en caso de que el candidato oficialista Felipe Calderón sea instalado como Presidente de la República por las fuerzas -tanto las visibles como las encubiertas- que lo respaldan. Específicamente, muchos mexicanos estarán muy atentos a la manera en la cual TELEVISA estará cubriendo y reportando lo que suceda en los primeros meses de gobierno de Felipe Calderón, con muy poca paciencia para esperar hasta el final del sexenio de Calderón para que TELEVISA decida por fin criticar sus yerros y desaciertos. Concretamente:

* ¿Serán objetivamente críticos los programas informativos de TELEVISA con todas las promesas de campaña que deje incumplidas Felipe Calderón? Pocos dudan que TELEVISA, en caso de haber entrado López Obrador como Presidente de México, habría sido despiadada con él echándole en cara sus promesas incumplidas. Pero, en honor a la equidad que se debe de dar a una cobertura de medios, ¿estaría dispuesta a hacer lo mismo tratándose de Felipe Calderón? De antemano se sabe que quien se presentó ante los mexicanos como el "Presidente del Empleo" no podrá cumplir la totalidad de las numerosas promesas que estuvo haciendo, puesto que no aclaró jamás de dónde iba a sacar los dineros para pagar cada una de dichas promesas sin elevar los impuestos. En pocas palabras, se dá por hecho de que muchas de dichas promesas no fueron más que demagogia pura, y que seguramente en su debido momento la oposición se encargará de sacarlas a la luz refrescándole la memoria a Felipe Calderón y a los medios que lo apoyaron, quizá agregándole al pueblo de México el corolario de siempre: "¡Te lo dije!". ¿Va a denunciar TELEVISA en su momento estas promesas incumplidas, o piensa adoptar la misma actitud alabatoria del Señor Presidente y de su partido político que destruyeron gran parte de la credibilidad de TELEVISA allá por 1986 cuando ocurrieron los fraudes electorales que en su momento calló?

* ¿Va a dar TELEVISA seguimiento fiel y puntual a las extrañas reuniones que tuvo Felipe Calderón con gente asociada al gran capital que estuvo detrás de buena parte del financiamiento de la campaña de Vicente Fox, gente que después se vió beneficiada con el arribo del PAN al poder? ¿Gente que seguramente desea seguir siendo intocable bajo el sexenio de Felipe Calderón?

* En cuanto el cuñado incómodo del Presidente "de las manos limpias" obtenga su primer contrato jugoso con el gobierno, y conforme se vaya beneficiando con nuevos y jugosos contratos. ¿puede esperar el pueblo de México que TELEVISA dé a estas noticias -yendo hasta el fondo del asunto- el mismo implacable sentido de crítica que ciertamente le hubiera aplicado a un familiar o a un amigo cercano de Andrés Manuel López Obrador? ¿Va a estar informando puntualmente de los enriquecimientos desmedidos que empiecen a acumular las personas cercanas a Felipe Calderón como lo debió haber hecho tratándose de los hijos de la esposa de Vicente Fox, los hermanos Bribiesca Sahagún? ¿O le piensa dejar nuevamente esta tarea a los medios realmente independientes que han subsanado los enormes huecos informativos dejados por TELEVISA?

* Los agresivos spots transmitidos por TELEVISA durante el proceso electoral proclamaron culpable -sin presentar pruebas- a López Obrador del delito de traición a la Patria, asociándolo con el Presidente venezolano Hugo Chávez inmiscuyendo a ambos en una conjura comunista (con el apoyo de "células bolivarianas", supuestamente) para imponer un imperio de terror y muerte. Sin embargo, TELEVISA enmudeció cuando los anticastristas de línea dura de Miami enviaron su prematura cuan calurosa felicitación y promesas de apoyo a Felipe Calderón. ¿Va a romper TELEVISA su silencio reportando por fin sobre esta nefasta injerencia extranjera de grupos radicales cubanos -con fuertes ligas con la extrema derecha mexicana- en los asuntos de la política interna de México, la cual a diferencia de los inexistentes nexos de López Obrador con Hugo Chávez, es una indiscutible realidad?

* ¿Reportará por fin TELEVISA las graves inconsistencias que siguen saliendo a flote sobre el proceso electoral del 2006, inconsistencias que al IFE le resulta cada vez más difícil justificar? ¿Dará por fin entrada a los detalles de todas las denuncias de la oposición que apoyan la tesis de que el fraude hormiga cometido aquí y allá fue lo que le dió a fin de cuentas a Felipe Calderón el ridículo margen de victoria inferior al uno por ciento con el cual se quiere proclamar Presidente?

* ¿Va a dar TELEVISA cobertura informativa a la impunidad continuada de los AMIGOS DE FOX que se lleve bajo la administración de Felipe Calderón, esos pillos que gozaron de plena protección oficial durante el sexenio de Vicente Fox? ¿O le va a echar tierra al asunto por otro sexenio?

* ¿Va a informar -por fín- TELEVISA de los nexos de la gente cercana al Presidente de México con la extrema derecha mexicana? ¿O piensa seguirle ocultando a los mexicanos los nexos que tenga el Presidente Felipe Calderón con la ultraderecha, como lo hizo tratándose del Presidente Vicente Fox, considerando a los mexicanos como unos retrasados mentales incapaces de discernir y formarse juicio propio? ¿Va a romper su propio silencio sobre estos temas escabrosos que serán de vital importancia por tratarse del hombre que estará sentado en la silla presidencial por seis años? ¿O de nueva cuenta se pondrá un tapón en la boca, confirmando de paso las acusaciones de que la misma TELEVISA está ligada con intereses comunes a personajes de la derecha radical?

Bien harían los dueños de TELEVISA en considerar que, por mucho menos de lo que ha hecho la empresa al ponerse del lado de ciertos intereses políticos nefastos para México, un conductor de enorme prestigio acumulado como el afamado Dan Rather de la cadena CBS en los Estados Unidos cayó estrepitosamente, llegando a su fin su larga carrera como periodista, todo por no haber verificado bien la autenticidad de los famosos documentos Killian filtrados con la intención de influír en la contienda presidencial del 2004 (también en los Estados Unidos se cuecen habas).

Bien harían también los dueños de TELEVISA en considerar que, con el advenimiento de la era de Internet, no sólo TELEVISA sino también todas las demás cadenas informativas del mundo están dejando de tener un monopolio exclusivo en el manejo de las noticias. Si alguna agencia noticiosa quiere tapar el sol con un dedo, si alguien no quiere que la verdad salga a la luz a través de la radio y la televisión, basta con conectarse a Internet para obtener la información que se desea. No hay forma ya de ejercer censura. Esto se acabó. Este artículo titulado "La Sombra de TELEVISA" así como los demás artículos elaborados por la misma fuente son prueba palpable de ello (pese a las amenazas de muerte recibidas que se cuentan ya por centenares, y pese a seis intentos de soborno enviados diligentemente al canasto de la basura). ¿No es posible obtener información a través de TELEVISA sobre un conocido político de extrema derecha al cual se le atribuye haber puesto una bomba en el periódico El Día en 1965, cuando militaba en la organización de ultraderecha MURO, el cual muchos años después llegó a convertirse en alcalde de Zapopan con el apoyo económico y logístico proporcionado por los ultraderechistas encubiertos "Tecos" de la Universidad Autónoma de Guadalajara? Ningún problema. Con sólo oprimir unas cuantas teclas, el negro pasado de este panista-Yunquista sale a la luz casi de inmediato, y podemos leer algo como lo siguiente publicado el domingo 6 de mayo del 2001:

Un militante panista lanzó, en 1965, una bomba contra las instalaciones del periódico El Día y sólo porque fue capturado se evitaron otros actos terroristas análogos, si bien ya habían atentado contra otros objetivos en la Ciudad de México.

Ese militante panista, procesado y sentenciado por ese delito, se llama Daniel Ituarte Reynaud, quien con el paso de los años se convirtió en alcalde de Zapopan, Jalisco, y luego fue secretario de Seguridad Pública del estado que gobernaba Alberto Cárdenas Jiménez, actual titular del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

Ituarte Reynaud, que sigue siendo panista, no cometió solo el acto de terrorismo contra El Día: lo acompañaron en su aventura al menos otros tres personajes que revelan una conexión interesante. Uno de ellos era Henri Agüeros Garcés, un pistolero del Directorio Cubano, que desde Miami introdujo a México granadas para sus socios mexicanos.

Los otros dos personajes que se coludieron con Ituarte Reynaud y Agüeros Garcés para el atentado contra los "comunistas" de El Día, que dirigía Enrique Ramírez y Ramírez y del que era columnista Manuel Buendía, fueron Manuel de la Isla Paulín y Manuel Hernández Díaz, sobrino de Salvador Borrego, el autor de Derrota mundial, la obra nazista que se ha convertido en una Biblia para la extrema derecha mexicana.

Así como Bravo Mena y muchos de los extremistas del PAN (que) se asumen como católicos, que van a misa y comulgan todos los domingos, los cubanos de Miami acuden a Dios para justificar sus actos de violencia, como el Movimiento Nacionalista Cristiano, que reivindicó el atentado contra El Día, el 8 de julio de 1965. Conviene recordar su proclama para cotejarla con las expresiones de Bravo Mena:

"Dando cumplimiento a lo que anunciamos el 16 de enero, al dar inicio a la Operación Castigo, con el dominio de la sede del Partido Comunista Argentino, y ratificamos el 21 de mayo al destruir el Instituto Soviético Mexicano, anunciamos que en la madrugada de hoy, día 8 de julio, comités del Movimiento Nacionalista Cristiano (sección cubana del Joven América) atacaron y bombardearon los talleres y oficinas del periódico comunista El Día, libelo rojo financiado por la embajada soviética en la Ciudad de México, dirigido por el conocido comunista mexicano Enrique Ramírez y Ramírez. Ese periódico se ha caracterizado por su incesante campaña contra los exiliados cubanos y sus defensas al régimen rojo de La Habana."

Esta historia, que Bravo Mena y sus seguidores quisieran se olvidara y que con sus actos se empeñan en recordárnosla, es apenas un ejemplo de la arraigada mentalidad de extrema derecha que muchos habían pensado era parte del pasado. Pues no.

Que Bravo Mena denomine "catecismo público" a eso que desde el domingo 2 se llama "desarrollo humano sustentable", la nueva doctrina del PAN, es irrelevante. Es, en todo caso, la forma.

El fondo es el empeño de Bravo Mena y sus compañeros de la Organización Nacional del Yunque de seguir en el secreto, en las mazmorras ideológicas, donde se urden las estrategias, por ejemplo, para apoderarse del Consejo Nacional del PAN y encaminar a la presidencia de ese partido a otro de los suyos, Manuel Espino Barrientos, y luego apoderarse de la candidatura presidencial.

¿Y si el gobierno de un intolerante Felipe Calderón trata de utilizar todo su poderío combinado con el fin de localizar, incautar y destruír todos los discos duros de los servidores Web en donde esté situada la información que vaya saliendo y que lo vaya ligando con los extremistas de la ultraderecha neo-Nazi de México? Ningún problema. Hay respaldos de reserva, los cuales pueden estar siendo enviados hacia el extranjero para que se publiquen fuera de México. Y promocionándose como material PROHIBIDO en México, seguramente acapararía la atención inmediata de los internautas y de las agencias noticiosas extranjeras, porque cuando un gobierno quiere utilizar su enorme poderío para prohibir algo, es porque seguramente hay gato encerrado. Desde la perspectiva del libre acceso a la información, el tercer milenio es un milenio privilegiado con el fin definitivo de eso que llamamos "censura". Por fín ya hay acceso a la información completa, sin la intervención de la mano negra ni de los Azcárraga de TELEVISA ni de los Azcárraga de Radio Fórmula. Y si hay información que TELEVISA se resista a proporcionar pero que pueda ser localizada rápidamente vía Internet, esto sólo puede minar aún más la credibilidad de TELEVISA haciendo que los seguidores que le quedan se sigan alejando de ella.

TELEVISA carga ya sobre sus hombros una gran parte del peso de la culpa de haber contribuído enormemente a la prolongación de un sistema político unipartidista tan longevo como corrupto, carga el peso de la culpa de haberse puesto al servicio incondicional de cada gobernante en turno apuñalando al pueblo de México por la espalda. Fue y sigue siendo un cómplice activo del poder establecido en el retraso político del país, en la tardanza para que México pudiera florecer hacia una democracia que hoy nuevamente está en peligro ante las fuerzas obscuras que quieren eternizarse en el poder como en otros tiempos lo hiciera el PRI. Este pasado no se lo podrá quitar jamás de encima. Entendiblemente, no fue esta la razón por la cual Emilio Azcárraga Vidaurreta fundó la empresa en 1930, pero es en lo que vino degenerando. Es la empresa a la cual sirve hoy incondicionalmente Joaquín López-Dóriga. ¿Por qué razón habremos de creerle cuando ahora nos dice que TELEVISA es ejemplo de equidad, imparcialidad y honestidad en el manejo de la noticia? ¿Por qué razón habremos de creerle cuando nos jura que la empresa no le dá línea en su manejo de las noticias? ¿Por qué razón habremos de creerle cuando nos dice que en TELEVISA no se practica la censura? La credibilidad es algo que se gana penosamente en el curso de varias décadas, y sin embargo se puede destruír en cuestión de días o semanas. Volver a recuperarla se antoja prácticamente imposible.

De lo que haga TELEVISA en los meses y años que están por venir, podrá depender incluso su futuro como empresa viable y creíble. Porque si persiste en seguir aferrada a actuar como propagandista a favor del gobierno en turno, tal vez sea el momento de recapacitar de que hay una cantidad creciente de mexicanos -sobre todo los jóvenes que representan el futuro de México- que están obteniendo sus noticias al instante por medio de Internet, en donde no existe la censura ni el maquillaje y en donde las noticias se transmiten en cuestión de segundos en cuanto ocurren o en cuanto se sabe algo. Los tiempos en que TELEVISA creía que podía manejar impunemente los criterios del pueblo de México están llegando a su fin. Y esto es quizá lo que más pudiera preocuparle a TELEVISA y a su conductor estrella de hoy, Joaquín López-Dóriga, quien bien haría mirándose ante un espejo repasando y meditando sobre lo que le sucedió a su antecesor Jacobo Zabludovsky. Tal vez aún podría aprender mucho de él. Y no nos referimos a las mañas.

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Documentos consultados:

(1) "Prensa Vendida", Rafael Rodríguez Castañeda, Editorial Grijalbo, 1993.

(2) "TELEVISA: El Quinto Poder", Raúl Trejo Delarbre (editor), Claves Latinoamericanas, junio de 1988.

(3) Periódico Mensual CINCEL, Año 1, Número 2, Noviembre de 1986.

(4) "EL TIGRE: Emilio Azcárraga y su imperio Televisa", Claudia Fernández y Andrew Paxman, Edición 2001.

(5) "La sociedad ausente. Comunicación, democracia y modernidad", Raúl Trejo Delabre, Cal y Arena, 1992,

(6) "Televisa priísta", Juan José Hinojosa, Revista Proceso, 5 de agosto de 1991.

(7) "Lo que sea, si se lo pide el Partido", Carlos Marín, Revista Proceso, 25 de marzo de 1991.

(8) "Adiós a Jacobo. El fin de una época", El Universal (suplemento Bucareli 8), Alejandro Olmos, 11 de enero de 1998, pp. 4-9.

(9) "La frágil democracia mexicana: partidos políticos y elecciones". Silvia Gómez Tagle, García y Valadés Editores, 1993.

(10) "Las Redes de TELEVISA", Raúl Trejo Delabre (editor), Claves Latinoamericanas, 1991.

(11) "Paciente, Respetuoso, Mentiroso, Elegante, Zabludovsky perdió credibilidad, dicen excolaboradores", Manuel Robles, Revista Proceso, 27 de octubre de 1986.

(12) "En carta a Alemán, impugna Luis H. Álvarez la vuelta de Zabludovsky y '24 Horas'", Francisco Ortiz Pinchetti, Revista Proceso, 23 de marzo de 1987.

(13) "Empresarios: entre radicales neopanistas y moderados neopriístas", Ricardo Tirado y Matilde Luna, El Cotidiano, Julio-Agosto/1987.

(14) "Grupo Televisa Is Granted Mexican TV Concesión" (Las 62 concesiones para Televisa), Wall Street Journal, 2 de diciembre de 1993; entrevistas con Salinas Pliego, Serna.

(15) "El PRInosaurio: La bestia política mexicana", Manú Dornbierer, Editorial Grijalbo, 1994.

(16) Emilio Azcárraga Milmo: "La empresa está con México ... y con el PRI", citado en "El Adiós del 'Soldado'", Reforma, 17 de abril de 1997, p. 6A.

(17) "Amenaza y Oportunidad: Los Retos de la Democracia Mexicana", Samuel Schmidt, Serie Nuevo Siglo, Editorial Aguilar, 1996.

28 julio, 2006

Reincidencias Patológicas

Después del descalabro ocurrido en 1986 con el descarado fraude electoral en el estado de Chihuahua y los intentos informativos de TELEVISA por alterar la realidad de lo que estaba ocurriendo, escándalo que derivó en la caída de Jacobo Zabludovsky, ocho años después TELEVISA tuvo de nueva cuenta una oportunidad dorada para informar en vez de desinformar, para dar la noticia tal y como estaba sucediendo. Ello ocurrió cuando tuvo lugar el levantamiento armando en Chiapas el primero de enero de 1994, justo al empezar el año. Pero en vez de dar la noticia, de nueva cuenta cayó en sus vicios malsanos de siempre, dando la noticia desde el punto de vista oficial, actuando como maquinaria propagandística al servicio pleno del Presidente Carlos Salinas de Gortari. Como consecuencia de esto, después de que se decretó un alto al fuego por ambas partes, el día histórico en que se abrieron pláticas formales entre el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) y el gobierno -el 21 de febrero de 1994-, el EZLN le propinó a TELEVISA un duro golpe que el consorcio no había recibido jamás: la vetó de estar presente en la apertura de pláticas. Y he aquí que TELEVISA, la empresa que viendo siempre por sus propios intereses ha llevado a cabo sin parar una lucha en contra de la piratería con su lema "Dí no a la piratería", no tuvo reparo en piratear cínicamente la señal de otra empresa televisora que sí contaba con la autorización del EZLN de cubrir el evento. En su libro "El PRInosaurio: La bestia política mexicana", Manú Dornbierer comenta:

El segundo día, después de bromear, señalando que la vetada Televisa se roba la señal e instar a la empresa a "decir no a la piratería", Marcos, serio, hizo un discurso que produjo un nudo en la garganta de su auditorio.

En cuanto a Televisa -manipulador y tergiversador perico político del PRInosaurio (según confesión de su propio dueño, Emilio Azcárraga), tribuna de los intereses más ricos y de las ideas más retrógradas e inmorales, el mayor y más tecnificado medio de desinformación del mundo, máquina "apendejadora" oficial del pueblo de México -es algo que los mexicanos le debemos agradecer muy especialmente al EZLN. Las voces aisladas, largamente ignoradas, que se alzan desde hace mucho contra Televisa nunca tuvieron ni la milésima parte del eco que tuvo el veto de la Selva.


Tras estos descalabros y tras la caída constante en su teleauditorio, cualquiera diría que los fracasos deberían de haber servido como escarmiento para obligar a TELEVISA a corregir su camino, aprendiendo las duras lecciones del pasado. Pero tal parece que la línea editorial adoptada desde los tiempos de la dictadura priista se resiste a morir. De acuerdo a muchos críticos, la cobertura dada por TELEVISA a las elecciones presidenciales del 2006 han confirmado que los vicios viejos son duros de matar.

Hablemos de cosas de las que no habla TELEVISA. Si con años de anticipación se estuvo fraguando una elección de Estado, seguramente los servicios que podía ofrecer TELEVISA al PAN-Gobierno como forjador de opinión fueron tomados en cuenta por los estrategas de derecha (panistas) y los estrategas de ultraderecha (Yunquistas) operando detrás de Felipe Calderón. Y la estrategia general, estaría dividida en dos vertientes: la estrategia antes del 2 de julio, basada en la promoción del voto del miedo asustando a los electores presentando al candidato de la izquierda como un ser monstruoso y abominable que solo podía llevar al país entero a la crisis y al desempleo, y la estrategia después del 2 de julio, presentando el "triunfo" de Felipe Calderón como hecho consumado e inevitable barriendo bajo la alfombra todas aquellas cuestiones incómodas para los reclamos de triunfo del candidato presidencial panista.

Ciertamente, desde antes de que se llevaran a cabo las elecciones del 2006, TELEVISA dentro de su programación normal -y en violación abierta a lo que estipulan las leyes electorales- ya había adoptado de motu propio una postura abiertamente a favor del candidato oficial Felipe Calderón, como lo señala un artículo publicado por EL UNIVERSAL el 18 de julio del 2006. Sin embargo, no hablaremos de esos golpes bajos indignos de un medio de comunicación que ha usurpado una parte importante de un recurso natural público -el ancho de banda del espectro de radiofrecuencias asignadas a TELEVISA- como presunto premio a sus componendas con el sistema. Hablaremos mejor sobre el papel desempeñado por TELEVISA como parte de la estrategia a ser llevada a cabo después del proceso electoral, después del 2 de julio. De nueva cuenta, como lo hizo cuando se declaraba abiertamente priista, algo que TELEVISA podía hacer para favorecer a Felipe Calderón era ocultar o minimizar cualquier cosa que pudiese arrojar dudas y sospechas sobre el supuesto "triunfo" de Felipe Calderón. De nueva cuenta, como en el pasado, hubo cosas que jamás fueron transmitidas por TELEVISA. Mencionaremos una, disponible en dos videos que se pueden consultar en Internet, en los cuales aparece el Doctor Víctor Romero del Instituto de Física de la UNAM exponiendo argumentos científicos sobre el comportamiento atípico (altamente improbable) de las cifras que fueron apareciendo en las pantallas del IFE el domingo 2 de julio y, una vez más, el miércoles 5 de julio, despertando al decir del analista Lorenzo Meyer al viejo monstruo de la desconfianza, alimentando en muchos la sospecha de una interferencia deliberada en el sistema de cómputo del IFE a favor del PAN. Dada la complejidad de las ecuaciones matemáticas, no es posible entrar aquí en una discusión a fondo sobre el análisis llevado a cabo por el Doctor Romero, pero la observación resultante equivale a un señalamiento como el siguiente: si arrojamos una moneda al aire con el objeto de hacer una apuesta, entonces debe haber una cantidad igual de probabilidades de que esa moneda caiga de frente (cara) o que caiga de espaldas (águila, cruz). Pero si arrojamos la misma moneda al aire cien veces, y las cien veces cae del mismo lado, entonces empezamos a sospechar que hay algo sumamente raro en esa moneda. Las leyes de la estadística no impiden que una moneda arrojada cien veces al aire caiga siempre del mismo lado, eso puede ocurrir, es un acontecimiento posible. Sin embargo, es altamente improbable que tal cosa suceda, a menos de que la moneda esté cargada. Resulta interesante observar que, en sus comentarios vitriólicos, los detractores del Doctor Romero (presumiblemente, todos ellos panistas o neo-panistas o Yunquistas) simplemente se han limitado a atacarlo de forma grosera (llamándolo un "pobre pendejo", acusándolo de partir de "supuestos falsos", etc.), pero en ningún momento han presentado un contra-argumento científico para rebatirlo, lo cual huele mucho al fanatismo ciego que se inculca dentro de la propaganda de la extrema derecha mexicana que pone a dudar a sus seguidores inclusive hasta de la confiabilidad de las matemáticas.

En su editorial publicado el 30 de julio del 2006, el articulista Víctor Orozco propone un experimento interesante que el lector puede llevar a cabo, para darse una idea sobre lo que estuvo sucediendo detrás de las cifras extrañas del IFE que el mismo IFE ahora defiende a capa y espada sin tener bases científicas para ello:

Respecto a los datos que fue ofreciendo esta autoridad electoral, primero a través del Programa de Resultados Preliminares y después del conteo de los votos que se hicieron en los distritos electorales, haga usted un experimento muy sencillo. Coloque en una caja 100 boletas o pequeños papeles: 35 con el nombre del PAN, 35 con el del PRD; 22 con el del PRI, 4 con el de alternativa, 1 con el del PANAL y 4 con el de anulados. Dóblelos cuidadosamente y luego empiece a sacar uno por uno al azar y vaya apuntando en un cuadro de una hoja de cálculo el resultado para cada partido, en números absolutos y relativos. Al final haga una gráfica lineal que ilustre las tendencias porcentuales al menos de los tres partidos principales. Sin duda alguna encontrará que las líneas correspondientes al PAN y al PRD, indefectiblemente se cruzan, tienen altas y bajas, hasta que se junten en el 35%. La del PRI invariablemente se comportará de la misma manera, con subidas y bajadas, hasta llegar a su límite de 22%. Cuantas veces haga el experimento encontrará el mismo comportamiento irregular de las tendencias. En cambio, las gráficas derivadas de los resultados que ofreció el IFE el 2 y el 6 de julio, respecto al PRD y al PAN, son perfectamente simétricas, “curvas espejo” como le llaman los expertos en estadística, imposible de que se produzcan cuando se alimenta un cuadro con datos aleatorios. Cada ascenso de Calderón se corresponde exactamente con un descenso de López Obrador, de la misma magnitud ambos. Luego, la del PRI, permanece casi como una línea recta sin mostrar ningún cambio. Mantener tales tendencias, cuando el universo es de 42 millones de votos, equivaldría, como varios lo han dicho, a sacarse la lotería diez veces seguidas.

Esto no prueba, desde luego, que Felipe Calderón haya tenido menos votos de los que se dice o que López Obrador haya tenido más. Lo que sí prueba es que las bases de datos del IFE, en ambos casos, fueron alimentadas discrecionalmente, no al azar y siguiendo ciertos patrones, es decir, que se manipuló la información proporcionada al público. ¿Cómo se hizo esto? Varios matemáticos nacionales y extranjeros han dicho que es posible a través de técnicas complejas como el uso de algoritmos. Tengamos o no los conocimientos necesarios para explicarnos estos procedimientos, la evidencia que salta a la vista es el acomodamiento de los números. Hasta hoy, ni los voceros del Consejo General del IFE, ni sus defensores, han refutado estos argumentos. Todos los que no los aceptan, se limitan a decir que es imposible una manipulación de esta magnitud. Los hechos, tercos, sin embargo allí están, para el que quiera conocerlos.

Con estas maniobras, se ha perdido la credibilidad de la institución encargada de organizar las elecciones y ello nos ubica en el supuesto de que si una autoridad es capaz de malinformar a la ciudadanía con el obvio propósito de implantar la imagen de un candidato triunfador, es capaz también de cualquier otra acción. Incluyendo el fraude electoral.


Si el miércoles 5 de julio del 2006 TELEVISA, con el fin de tener bien informado a su teleauditorio, hubiera sacado al aire un programa especial teniendo al Doctor Víctor Romero como anfitrión (concediéndole a los panistas el debido derecho de réplica para responder a los resultados del análisis), seguramente que las conclusiones del Doctor Romero habrían dado un giro impresionante y dramático a la opinión pública sobre la supuesta honestidad del triunfo de Felipe Calderón, poniendo a los pies del IFE y del PAN el equivalente de una bomba atómica de efectos devastadores. Pero no, esto no podía ocurrir por ningún motivo. Los ejecutivos de TELEVISA no lo habrían tolerado. Y menos cuando TELEVISA acababa de ser beneficiada hace unos cuantos meses con la aprobación de una nueva ley muy afín a sus intereses monopólicos: la "Ley Televisa".

Además del análisis llevado a cabo por el Doctor Víctor Romero de la UNAM, varios analistas e investigadores universitarios están circulando y dando a conocer una tesis que dá sustento a las denuncias perredistas sobre un presunto fraude electoral que empañó el proceso electoral del 2006. Se le conoce como la hipótesis del "fraude hormiga". Insistentemente, Felipe Calderón y sus aliados insisten en la imposibilidad de un fraude electoral que involucre a todos los funcionarios de casilla que participaron en las elecciones, lo cual es indiscutiblemente cierto. Pero ni López Obrador ni el PRD han afirmado jamás que en el nuevo fraude hayan participado todos los funcionarios de casillas, esto es una exageración mediática de los panistas para desvirtuar los reclamos de los perredistas. Sin entrar en los detalles matemáticos de la hipótesis del "fraude hormiga", bastará con mencionar que la frase está inspirada en una práctica conocida como el "contrabando hormiga". Nadie podrá negar la existencia de una cantidad enorme de mercancía que ha entrado ilegalmente al país -últimamente de procedencia china- cuya presencia es obvia con una visita a cualquiera de los comercios ambulantes de alguna zona como Tepito. Pero esta mercancía no entró ilegalmente al país al mismo tiempo por la misma ruta en un operativo involucrando a cientos de trailers, uno detrás del otro. Ningún contrabandista profesional sería tan estúpido como para hacer algo así. El secreto del éxito consiste en introducir un poco aquí, un poco allá, sobornando aquí, sobornando allá, todo repartido de modo tal que inclusive si el contrabando es detectado e incautado en algunas de las partes por donde entró, la pérdida no afectará en gran parte al negocio del contrabandista. El secreto del éxito radica en que, con un poco aquí y un poco allá, sobornando aquí y sobornando allá, se pueden juntar esas cantidades enormes de mercancía de contrabando con las que se está inundado al país. La única forma de detectar las casillas en las cuales se pudiera haber practicado el "fraude hormiga" -y dar con los culpables de tal fraude en las casillas en donde se haya cometido poniendo un operativo de este calibre al descubierto- es haciendo un recuento voto por voto de aquellas casillas en donde haya inconsistencias, acumulando evidencias e inclusive fincando cargos por delitos electorales. Pero esto es precisamente a lo que se opone tenazmente el PAN. Si hemos de darle gusto a Felipe Calderón y a sus asesores Yunquistas, entonces habría que aceptar los resultados del 2 de julio del 2006 tal como están, sin recuento alguno. Y tras esto, transcurridos algunos meses, aceptar con resignación el acto final de echarle un cerillo a los paquetes electorales para prenderle fuego a todo y borrar así cualquier evidencia que pudiera haber habido sobre la ejecución de un fraude (ésto último es precisamente lo que ocurrió con las boletas electorales de las elecciones de 1988, las boletas de la famosa "caída del sistema", un acto de vandalismo oficial reminiscente de prácticas condenables del pasado que los mismos líderes fundadores del PAN de antaño habrían reprobado duramente.)

Nadie encontrará mención alguna sobre la tesis del "fraude hormiga" en ninguno de los motores de búsqueda de las páginas Internet de TELEVISA, porque en TELEVISA simple y sencillamente estas noticias nunca se dan, nunca se cubren, y menos cuando pueden arrojar sospechas sobre el presunto triunfo de un candidato oficialista.

Además de incurrir en el ocultamiento selectivo de información, TELEVISA adoptó casi de inmediato la misma línea propagandística del PAN para legitimar extralegalmente a Felipe Calderón dándole el trato de un Presidente electo, a sabiendas de que corresponde al Tribunal Federal Electoral proclamar Presidente electo a uno de los candidatos, todo como parte de la estrategia de presentar el "triunfo" de Felipe Calderón como un hecho "consumado e irreversible" pese a que la misma prensa europea a la que no se le puede acusar de ser "pro-López Obrador" ha instado al recuento de votos pedido por el Partido de la Revolución Democrática. Sobre ésto último, el afamado editorialista Francisco Cárdenas Cruz dijo lo siguiente:

Los "estrategas" del que fue candidato presidencial del PAN siguen exhibiendo su inexperiencia y desconocimiento de la realidad al estarle organizando actos con "dirigentes obreros" que si bien ostentan esos cargos no se representan ni ellos solos. Así ocurrió con el que tuvo con el aún diputado priísta Víctor Flores, presidente en turno de ese cascarón que es hoy el Congreso del Trabajo, al que no asistieron ni Joaquín Gamboa Pascoe ni Carlos Romero Deschamps, líderes de la CTM y del Sindicato de Trabajadores Petroleros. Lo peor, sin embargo, fue esa reunión en la que supuestamente el Sindicato Mexicano de Electricistas, uno de los más combativos y radicales del movimiento obrero, le brindó "su respaldo". Se trató de un encuentro de Calderón con un trabajador electricista jubilado, Gastón Sáenz, que ni es dirigente ni representa al SME, como los actuales y verdaderos líderes que encabeza Martín Esparza Flores y que lo precisaron en un desplegado de prensa. Y eso, sin contar con el encuentro que el panista michoacano tuvo con la Alianza Sindical Mexicana, ese membrete que agrupa a los "sindicatos blancos", cuya creación atribuye el movimiento obrero democrático a los secretarios de Gobernación y del Trabajo.


Lamentablemente, la reincidente propensión de TELEVISA a desinformar poniéndose al servicio incondicional del gobernante en turno a cambio de los privilegios desmedidos que recibe, la ha puesto en la misma situación que un paciente terminal cuyo tumor canceroso a crecido a grado tal que no es posible ya remover al tumor sin matar al paciente.

27 julio, 2006

La "ley Televisa"

Las reformas a la Ley Federal de Telecomunicaciones y a la Ley Federal de Radio y Televisión, mejor conocidas en su conjunto como la "ley Televisa", defendida a ultranza por Joaquín López-Dóriga en su noticiero nocturno, después de haber sido aprobada al gusto de los dueños de TELEVISA por la vía fast track en el Congreso de la Unión en un madruguete legislativo consumado primero en la Cámara de Diputados el primero de diciembre del 2005 en donde el paquete de reformas fue aprobado por unanimidad ... ¡en menos de siete minutos! ... por parte de 312 diputados, tras lo cual la "ley Televisa" fue aprobada el 30 de marzo del 2005 en la Cámara de Senadores sin modificación alguna por el pleno del Senado, con instrucciones precisas de que no se le modificara ni siquiera una sola coma, y finalmente firmada y publicada diez días después sin cambio alguno con igual celeridad el martes 11 de abril del 2006 en el Diario Oficial de la Federación por el Presidente Vicente Fox -pese a las numerosas muestras de rechazo que hubo entre amplios sectores de la sociedad hacia tan grandes concesiones al gran capital- ha dejado en claro a muchos mexicanos los enormes alcances del poder corruptor de TELEVISA, al igual que la devastadora cuan negativa influencia de la ultraderecha mexicana con la cual TELEVISA ya comparte un sitial de deshonor entre las grandes amenazas que enfrenta México a la entrada del tercer milenio. Los intereses de ambas fuerzas, juntas, son de tal magnitud y de tal peligro, que TELEVISA tiene razones fundamentadas para suponer que una expulsión definitiva del PAN del poder por algún partido de izquierda o de centro-izquierda, cuando se dé, conducirá a un reclamo generalizado de que la empresa sea nacionalizada -un término más adecuado sería estatizada en virtud de que es una empresa aún en manos de mexicanos y no en manos de extranjeros- o al menos sometida a una serie de restricciones legales severas para acotar su inmenso poder por simple cuestión de seguridad nacional.

El espectro de la "ley Televisa" es algo que causa preocupación no sólo entre amplios sectores de la sociedad mexicana, sino inclusive en el exterior, en donde un rotativo tan prestigiado como THE WALL STREET JOURNAL ya advirtió sobre los peligros que entrañan las presiones y el cabildeo que TELEVISA estuvo realizando para que las reformas a las leyes de radio y televisión y de telecomunicaciones fueran aprobadas "a su gusto" por el Senado, afirmando que tal cabildeo ha llevado a cuestionar si la joven democracia mexicana no está siendo "pisoteada" por los directivos de las grandes empresas.

Lo más lamentable en todo esto es que, por razones de índole meramente política al servicio de intereses poderosos, el Congreso de la Unión y el Presidente Vicente Fox por esta única ocasión se hayan puesto completamente de acuerdo para aprobar en tiempo récord una iniciativa de ley que no beneficia ni siquiera a la millonésima parte de la población mexicana, mientras que otras iniciativas pendientes mucho más importantes como la Reforma de Estado, la Reforma Fiscal, la Reforma Educativa y la Reforma Energética, destinadas para el beneficio de la población restante, jamás hayan llegado a ninguna parte durante el mal llamado "gobierno del cambio".

Como si no bastasen la burla y el duro golpe que le fue dado a los intereses del pueblo de México con la aprobación de la "ley Televisa", el Presidente panista pro-Yunquista Vicente Fox se encargó de que el Presidente de la Comisión Federal de Telecomunicaciones (COFETEL) -la agencia gubernamental encargada de la implementación legal de la "ley Televisa"- fuese el también panista Senador por Baja California Héctor Osuna Jaime:





quien para colmo de males fue también el promotor de la "ley Televisa" precisamente cuando fue presidente de la Comisión de Comunicaciones y Transportes en el Senado de la República.

¿Fue la aprobación ultrarápida de una ley tan nociva para los intereses de México y tan beneficiosa para el pulpo televisivo el resultado de una negociación de alto nivel con la cual se obtuvo del consorcio TELEVISA para Felipe Calderón el trato preferencial que recibió antes y después de las elecciones anteriormente mencionado, un trato preferencial del cual millones de mexicanos fueron testigos? Aquí el lector tiene la última palabra.

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POST SCRIPTUM

El 4 de mayo del 2007, el mismo líder de la bancada panista en el Senado, Santiago Creel, reconoció que no todo fué "correcto" en la aprobación de la Ley Televisa, de acuerdo a una nota publicada por REFORMA:

Ley Televisa fue imposición: Creel
Staff
Agencia REFORMA
4 de mayo del 2007

Distrito Federal - El senador Santiago Creel reconoció ayer que la aprobación de la Ley de Radio y Televisión fue por imposición, no por negociación.

"Yo no estuve en ese proceso de negociación... pero sí tuve la información que fue publicada y que me comentaban algunos de mis compañeros, en donde las cosas fueron más bien una imposición que una negociación".

"En donde fue una sola visión y no la visión que surge de la pluralidad de intereses que deben estar en juego, equilibrados en un acuerdo final", dijo en entrevista radiofónica, tras señalar que la Cámara alta revisará la controversia contra la ley si no lo hace la Suprema Corte.

El panista reconoció que la reforma fue aprobada en un clima de presión, pues se hizo previo a las elecciones del 2 de julio.

"Una ley que se aprueba de la manera como ésta se llevó a cabo, en medio de una elección, prácticamente sometiendo a los candidatos y los partidos a su aprobación, en medio de una negociación de espacios publicitarios.

"Yo creo que lo primero que hay que resaltar es que no es manera para aprobar una ley", indicó en un foro en Washington, organizado por el Centro de Estudios Estratégicos Internacionales.

"Hay una situación de forma que también es de fondo. El fondo es que es una ley que afianza los privilegios a quienes actualmente detentan un oligopolio".

Sobre la "ley Televisa" apareció lo siguiente publicado por la agencia noticiosa APRO:

"Ni una sola coma", la orden de Televisa
Jenaro Villamil
Agencia APRO
8 de mayo del 2007

No le cambien "ni una sola coma", fue la orden explícita, clara y contundente que el vicepresidente de Televisa, Bernardo Gómez, le puso como condición a Josefina Vázquez Mota, entonces coordinadora de la campaña de Felipe Calderón, el 22 de marzo de 2006, una semana antes de que se aprobara la polémica ley que lleva el nombre de la principal empresa que la impulsó.

Gracias a esa orden, el bloque de senadores del PAN -que mayoritariamente apoyaban a su correligionario Javier Corral, firme opositor a la ley- se fracturó. El "jefe" Diego Fernández de Cevallos, junto con Emilio Gamboa Patrón, Enrique Jackson, Héctor Larios y Héctor Osuna, presionaron en sus respectivas bancadas para lograr la mágica cifra de 81 votos a favor de una iniciativa a la que no le cambiaron "ni una sola coma".

La misma orden le llegó a los legisladores del PRI. La negociación inicial de la ley, en octubre de 2005, fue precisamente con Carlos Flores Rico, entonces encargado de comunicación de la campaña de Roberto Madrazo, candidato presidencial del PRI. Gracias a esa negociación, la Ley Televisa pasó sigilosamente en la Cámara de Diputados, el 1 de diciembre de 2005, en plena etapa de las negociaciones de los famosos "paquetes publicitarios" de los candidatos presidenciales para las elecciones del año próximo. El resultado de esa negociación fue la iniciativa que presentó el diputado Miguel Lucero Palma, quien sólo prestó su nombre para que pasara sin problemas una iniciativa que, en términos estrictos, constituye una contrarreforma a la Ley Federal de Radio y Televisión y a la Ley Federal de Telecomunicaciones.

Las presiones hacia el PRD no fueron tan visibles, pero fue un hecho que el entonces coordinador de la fracción de ese partido en la Cámara de Diputados, Pablo Gómez avaló y defendió al principio la Ley Televisa argumentando que acababa con la "discrecionalidad" en el otorgamiento de concesiones. Dos semanas después, el PRD, ante la presión de la opinión pública, se retractó, y sólo una semana antes de que la iniciativa se aprobara en el Senado, el entonces candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador sugirió que se pospusiera la votación hasta después de los comicios del 2 de julio. Los 15 senadores del PRD, coordinados entonces por Jesús Ortega, votaron en contra de la ley. Fue la única fracción que no dividió su voto. Y así les fue.

No se necesita ser un experto ni perderse en la terminología técnica para entender que México vive una enorme concentración de poder mediático y que los contenidos de la televisión comercial no sólo están afectando los niveles de educación en el país, sino que han hecho un jugoso negocio con las contiendas electorales, sin que exista autoridad reguladora que los controle, que abra el sector a la competencia y que permita a las opciones alternativas -la radio independiente, la radio comunitaria y la televisión pública- tener las mismas oportunidades para dar servicios alternativos.

También sobre la "ley Televisa", apareció el siguiente editorial de portada:





de la revista Siempre! publicado en su número 2813 correspondiente a la semana del 13 de mayo del 2007, bajo el título "Poner fin a la dictadura de los medios":

Hoy se sabe que la llamada ley Televisa fue un albazo, un "golpe de Estado" asestado en 2006 por un grupo de legisladores en contra de la sociedad. Dicha ley fue una imposición que desplazó el proyecto social, plural y democrático que venían construyendo y consensuando los entonces senadores Javier Corral del PAN y Raymundo Cárdenas del PRD, para poner fin a los excesos de los monopolios de la radio y la televisión.

Los padres de la ley Televisa dejaron en medio del largo y sinuoso debate que se llevó a cabo una serie de huellas "dactilares" que permiten tener la radiografía humana y política de una generación tecnocrática, inescrupulosa y amoral que trabaja única y exclusivamente para sus intereses particulares. Sus abogados hicieron una serie de observaciones a la iniciativa de Ley de Radio y Televisión, presentada por Corral y Cárdenas, que recuerda a los ojos de pez, a las generaciones nazis que tomaban decisiones con toda frialdad y sin la menor consideración ética, moral o social.

Para ellos, exigir a los dueños de las televisoras y radiodifusoras que cumplan con su función social, "respetando los derechos humanos y la dignidad de las personas -como lo señala el artículo 5º de la propuesta Corral-Cárdenas-; contribuir al fortalecimiento de la integración nacional y a la preservación de la composición pluricultural de la nación, coadyuvar al desarrollo cultural y educativo de las personas, procurar el desarrollo integral de la niñez y la juventud, impulsar el fortalecimiento de una cultura ecológica y estimular la protección del derecho a la salud, entre otras propuestas", son "interpretaciones ambiguas y discrecionales que atentan contra la libertad de expresión".

Ellos mismos, esos ex senadores que en su análisis se remiten una y otra vez a la defensa de la libertad de expresión -para preservar los intereses de los monopolios, no la integridad de la sociedad-, se oponen al derecho de réplica porque, según argumentan, "se obligaría a la emisora a darle micrófonos o cámaras, energía eléctrica, cintas, personal técnico al replicante, lo que atentaría contra la viabilidad económica de la empresa".

Para ellos, los permisionarios -es decir, las estaciones de radio comunitarias que dan servicio social a las regiones indígenas- no deben tener derecho a comercializar porque implica una competencia desleal para los concesionarios, para los monstruos de la radio y la televisión que quieren todo para ellos.

También para ellos no deben prohibirse las transmisiones que causen daño a la salud "porque es difícil precisar los parámetros en ese sentido". ¿Quién tiene la autoridad o el conocimiento -gritan con arrogancia una y otra vez- para decidir lo que es sano y lo que enferma? ¿Lo que es violento y lo que no lo es? La dictadura mediática y sus amanuenses son, a final de cuentas, los dueños de la ley, de la política y la moral pública.

El miedo de los gobiernos a ser exhibidos y la ambición de quienes buscan ser candidatos a la Presidencia de la República han dejado un inmenso vacío legal que ha convertido a las televisoras no sólo en dictadoras, sino en las grandes electoras, al margen de lo que decida y convenga a la ciudadanía.

Su poder -su inmenso poder- les sirve para lo que hacen hasta el día de hoy: chantajear a presidentes, gobernadores, alcaldes y legisladores. Son un poder metaconstitucional que hace temblar a los poderes constitucionales. Todos, más temprano o más tarde, se someten a sus caprichos o bien -como sucedió con Marta Sahagún de Fox- se convierten en sus socios, cómplices y aliados.

A unos cuantos días de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación resuelva a favor o en contra de la inconstitucionalidad de la Ley Federal de Radio y Televisión y de la Ley Federal de Telecomunicaciones, conocidas como ley Televisa, el Poder Judicial y el Presidente de la República tienen la gran oportunidad no sólo de echar abajo una ley inconstitucional y perversa, sino de poner los cimientos del gran cambio democrático que necesita México.

Los medios de comunicación electrónicos, lejos de ser hoy un instrumento al servicio del pueblo, se han constituido en un aparato a las órdenes de intereses poco claros. ¿A quién sirven o a quién defienden? Muchas veces parecen estar más a favor del delincuente que de la víctima; del narcotraficante que de la justicia; del corrupto que del hombre honrado.

No puede haber progreso, democracia y Estado de derecho en México si no se corrige el sistema mediático en el país. Ahí están concentrados y sintetizados muchos de los excesos del poder, de las evasiones fiscales y las desviaciones éticas que afectan a la nación. Acabar con la dictadura de los medios electrónicos significaría cambiar la historia del país.

Seguramente los multimillonarios propietarios y accionistas del poderoso monopolio mediático se han de estar muriendo de la risa.